Fragmento de cartera copta del siglo VIII

Recubrimiento de cuero de una encuadernación copta, Egipto.
Recubrimiento de cuero de una encuadernación copta, Egipto. (Frente)
Recubrimiento de cuero de una encuadernación copta, Egipto. (Reverso)
Recubrimiento de cuero de una encuadernación copta, Egipto. (Reconstrucción)

No tengo mas datos que proveer de estas interesantes imagenes salvo que las encontré en la base de datos de el Museo Británico bajo la leyenda «Book Cover» y acompañada de una ficha técnica que brinda algunos datos de este interesante fragmento y que a continuación incluyo:

Fragmento de encuadernación en cuero y lino; paneles de cuero dorado adheridos decorados con representaciones de líneas perforadas de Cristo Emmanuel y los cuatro evangelistas, cada uno etiquetado con texto copto.

Image id: 01613370078

Object type: book-cover

Technique: gilded, punched

Findspot: Egypt

Materials: linen, leather, gold

Period / culture: Coptic

Production date: 8thC (Cf. Morgan MS 569 and 670)

Department: Ancient Egypt & Sudan

Object reference: .67080
numbers: EA67080
File size: 62.76 MB – 5000 x 4387px 42.33cm x 37.14cm @300ppi

Una oreja bordada sobre una encuadernación románica

Hacía tiempo que no encontraba en mis busquedas una oreja bordada, recuerdo el taller que impartí hace unos cuatro años de encuadernación románica donde se hicieron ejemplos muy bellos de este estilo de encuadernación, asi que varios alumnos recordarán este elemento anatomico del libro que fue utilizado, casi exclusivamente, en encuadernaciones románicas y carolingias. Les dejo la página web donde las encontré y espero sean de su agrado.

Link:

Alchemie du livre

El uso de la microtomografía de rayos X para revelar características ocultas en los manuscritos.

MS G.67 Hechos de los Apóstoles. Vista exterior que muestra el recubrimiento de cuero y los bordes de las tapas.
MS G.67 Hechos de los Apóstoles. Centro del cuadernillo mostrando el hilo de costura. El texto está escrito en el dialecto Copto-Oxyrhynquita usando unciales griegas con algunos caracteres coptos.

Este post está dedicado a los que hemos deseado en mas de una ocasión ver alguna imagen de mejor calidad del Códice Glazier, en esta ocasión este post es justamente para invitarlos a leer esta nota que publicó la Morgan Library and Museum detallando los resultados de el uso de la microtomografía de rayos X para revelar algunos detalles en manuscritos antiguos.

Los dejo con el link y deseo que como yo se llenen de contento viendo estas dos imagenes que por supuesto copié para el acervo de este blog .

Link:

Inside Story: Using X-ray Microtomography to See Hidden Features of a Manuscript Codex

El guardián de los códices del Sinaí

El padre Justin con uno de los manuscritos conservados en la biblioteca del monasterio de Santa Catalina (Egipto).

A la sombra del monte egipcio, la biblioteca del remoto monasterio de Santa Catalina, una de las más antiguas del mundo, abre sus puertas para mostrar su ambicioso proyecto de preservación de documentos.

El padre Justin se muestra como un hombre retraído, introspectivo y sereno. Pero este monje espigado, de larga barba blanca y ropas polvorientas del monasterio de Santa Catalina, uno de los conventos cristianos en activo más antiguos del mundo, no puede evitar sonreír cuando habla de los tesoros que protege en su biblioteca.

Enclavado en un cañón a la sombra del monte Sinaí, en el sur de la península homónima de Egipto, el remoto monasterio, con una veintena de capillas, fue levantado en el año 565 por el emperador Justiniano para proteger un templo levantado dos siglos antes cerca de donde se cree que Moisés habría recibido los diez mandamientos. Desde entonces, jamás ha sido abandonado.

El monasterio de Santa Catalina (Egipto), a la sombra del monte Sinaí.

En el pasado, los preciados manuscritos del monasterio se guardaban en tres lugares: las copias de los evangelios y de los libros que se necesitaban para el culto a menudo dormían en un depósito de su pequeña pero opulenta iglesia; las obras que los monjes podían tomar prestadas para leer, en un recinto central; y los códices más antiguos, en una torre al norte del convento. “En 1734, un obispo con un gran interés por la biblioteca reservó una serie de salas en la parte central del monasterio y pidió que todos los manuscritos se recopilaran allí. Podemos situar el origen moderno de la biblioteca en aquel momento”, explica el padre Justin, que se da un aire a Albus Dumbledore, el anciano mago de Harry Potter.

El padre Justin es el único monje, de los 25 que viven en el convento, que se encarga de custodiar su biblioteca, hoy una de las más antiguas del mundo en servicio ininterrumpido. En su interior, descansan nada menos que 3.306 manuscritos en 11 idiomas, 12.000 libros antiguos — 8.000 en griego y 1.000 en latín—, y 10.000 volúmenes impresos.

“No creo que nunca haya vivido aquí una gran comunidad. ¿Cómo es que se ha reunido entonces una biblioteca con miles de manuscritos? Bien, en parte es porque [el monasterio] nunca ha sido destruido, así que se trata de una lenta acumulación a lo largo de los siglos. Pero también se debe a que el Sinaí ha sido el destino de peregrinos llegados de todo el mundo, que algunas veces se quedaban aquí y producían manuscritos”, explica el monje.

Manuscritos conservados en horizontal en la biblioteca del monasterio.
Cajas de acero inoxidable, cada una de las cuales vale cerca de 850 euros, protegen las obras más valiosas de la biblioteca.

En parte, este paulatino proceso de acumulación ha sido posible gracias al clima desértico de la zona, propicio para la conservación, pero sobre todo se debe al aislamiento del convento. “Incluso en 1890 se necesitaba una caravana desde Suez, la ciudad más cercana, con camellos, suministros, porteadores y guías, y diez días a través del desierto, para llegar al monasterio”, apunta el padre Justin. “Este aislamiento terminó en los años sesenta y setenta, cuando se construyó una carretera y mucha gente empezó a venir a diario, lo que plantea al monasterio retos que no existían antes”, añade el religioso. A pesar de la infraestructura que conecta hoy el lugar con el resto de Egipto, alcanzarlo aún requiere de un tortuoso viaje de al menos seis horas y algunos controles policialesdesde El Cairo. Solo un cansado autobús público diario lo conecta con un pueblo próximo.

Entre 2009 y 2017 se renovó la biblioteca, que hoy se encuentra en la planta superior del ala sur del convento. La obra introdujo dos cambios principales. En primer lugar los manuscritos se colocaron en el nivel inferior de la sala y los libros de imprenta en una galería elevada. En segundo lugar se ideó un plan para conservar en cajas protectoras especiales las obras más preciadas.

Las cajas metálicas contienen otra, de cartón, hecha a la medida del manuscrito.

“En aquel momento nos preguntamos qué valía la pena guardar en una caja y establecimos varias categorías: si el manuscrito tiene encuadernación bizantina, si supera una cierta edad, si tiene iluminaciones o si es significativo de cualquier otra forma lo guardaríamos en caja”, recuerda el padre Justin. “Para cuando aplicamos las categorías, de los 3.300 manuscritos decidimos guardar 2.000”, recuerda riendo. “Ninguna biblioteca tiene dos tercios de su colección en cajas. Pero esta se lo merece porque aquí son muy antiguos y relevantes”. EL PAÍS es el primer medio que informa sobre este proyecto de conservación.

Para seleccionar esas 2.000 obras, la biblioteca se basó en una exhaustiva documentación de sus manuscritos realizada entre 2001 y 2006 por un equipo liderado por un reputado experto en conservación de libros, Nicholas Pickwoad. Luego, se pensó qué tipo de cajas sería el más adecuado. Tras descartar el cartón de archivo y la tela que usan la mayoría de las bibliotecas, así como la madera, ya que no son materiales adecuados para el clima local, se optó por fabricarlas de acero inoxidable. Todas las cajas, de estética similar a las de seguridad de los bancos, están hechas a medida para cada manuscrito, que queda protegido en su interior por un segundo envoltorio de cartón, y cuestan de media 850 euros cada una. Por último, un experto en conservación de patrimonio, Thanasis Velios, desarrolló un programa informático para determinar la configuración más eficiente al colocar las cajas.

Galería superior, donde se conservan los libros impresos.

“La mayoría de las bibliotecas están muy llenas y no podrían poner 2.000 manuscritos en horizontal”, explica el padre Justin, que también destaca que en su caso la mayo amenaza para la conservación de los libros no es la humedad, a diferencia de lo que suele ocurrir en las bibliotecas de las grandes ciudades europeas. “Algunas condiciones de aquí no se pueden reproducir”, reconoce, “pero quizás podamos servir de precedente para que otras bibliotecas implementen algo similar”.

Las primeras 200 cajas llegaron al monasterio el pasado 25 de junio y otras 200 deberían hacerlo a finales de este mes de noviembre. De momento, el proyecto, que se desarrollará durante varios años, se ha asegurado fondos para “varios cientos” de cajas. Lo financia la Fundación Santa Catalina, con sede en Londres y organizaciones asociadas en Nueva York y Ginebra.

Hacia 1997 el Padre Justin ya comenzó a tomar imágenes digitales de los manuscritos por su cuenta a fin de documentarlos, pero fue entre 2012 y 2017 cuando gracias a otro proyecto de conservación fue posible fotografiar 78 en alta resolución. En 2018 el convento recibió nuevos fondos de la fundación estadounidense Ahmanson y del fondo británico Arcadia para hacer lo propio con los manuscritos en árabe y siríaco, trabajo que debería completarse en 2021. El monje avanza que unos mil manuscritos podrán ser así accesibles a través de internet y calcula que es “realista” pensar que serían necesarios tan solo otros siete años más para extender el proceso al resto de la biblioteca.

“Mucha gente dice que la del Sinaí es la segunda biblioteca [más importante del mundo] tras los archivos del Vaticano. Eso es verdad para los manuscritos griegos, ya que solo el Vaticano tiene más”, afirma el padre Justin. “Pero para encuadernaciones antiguas intactas y manuscritos antiguos siríacos y árabes cristianos, puede que el de Sinaí sea el más importante”.

Uno de los códices de la biblioteca.

Los palimpsestos, una joya oculta

Entre las reliquias que conserva la biblioteca hay libros para el culto, homilías y textos de medicina antigua. Pero una de las joyas de la colección –y una de las favoritas del padre Justin– es el Codex Sinaiticus Syriacus. Esta obra contiene el texto casi completo de los antiguos evangelios siríacos y data de finales del siglo IV o principios del V, aunque permaneció escondido durante siglos cubierto por el texto de otra obra llamada Vidas de mujeres santas, escrito posiblemente en el año 697. Según el monje, este texto es el mejor testigo, y uno de los únicos tres en el mundo, de cómo era el texto de los evangelios en el siglo II.

El primer intento de recuperar el texto, también conocido como Palimpsesto sinaítico por tratarse de un manuscrito cuyo texto original se borró para sobreescribirlo, lo llevaron a cabo dos reputadas académicas inglesas, las gemelas Agnes y Margaret Smith, en los años noventa del siglo XIX. Pero hasta el Proyecto de Palimpsestos que desarrolló la biblioteca entre 2012 y 2017 el anterior códice no se pudo recuperar completo usando una imagen multiespectral. El mismo proyecto reveló que otros 160 manuscritos de la biblioteca son en realidad palimpsestos y recuperó 300 textos aún más antiguos que los que se tenían.

“Tenemos palimpsestos de la zona del Cáucaso, de Etiopía y uno con una escritura que solo se utilizaba en Inglaterra entre los años 600 y 850. Estos eran los tres extremos de la cristiandad”, cuenta el monje. “Eso muestra no solo la importancia del texto sino también que el Sinaí era por aquel entonces el destino de gente de allí. Los peregrinos tenían que superar tremendas dificultades para viajar vastas distancias y llegar al monasterio, y los manuscritos que permanecen aquí son un testimonio de aquella peregrinación”, explica.

Les débuts du codex. Alain Blanchard

P. Rylands GK. 457

Otro hermoso ejemplar que llegó para integrarse a la Biblioteca de las Artes del Libro es el volúmen 9 de la colección Bibliología «Les Debuts du Codex» Actas de la jornada de estudio organizada en París los dias 3 y 4 de julio de 1983 por el Instituto de Papirología de la Sorbona y el Instituto de Investigación y de Historia de Textos editados por Alain Blanchard.

Quisiera poder adquirir para la biblioteca todos y cada uno de los números que constituyen la colección sin embargo no todos hablan sobre materialidad del libro y lógicamente, en este mundo lleno de buenos libros y mejores invetigaciones, hay que ser selectivos con lo que se compra.

La tabla de contenidos de este ejemplar de Bibliologia es la que sigue:

Alain Blanchard, Liminaire

Jean Irigoin, Préface

LES ORIGINES DU CODEX

Joseph van Haelst, Les origines du codex

Colette Sirat, Le codex de bois

LES CAHIERS DE TABLETTES

Patrice Cauderlier, Quatre cahiers scolaires (Musée du Louvre): Présentation et problèmes annexes

Rosario Pintaudi, Tavolette lignee e cerate della Biblioteca Vaticana

LE CODEX DOCUMENTAIRE

Jean Gascou, Les codices documentaires égyptiens

LE CODEX LITTÉRAIRE

Louis Holtz, Les mots latins désignant le livre au temps d’Augustin

Colette Sirat, Le livre hébreu dans les premiers siècles de notre ère: le témoignage des textes

Dennis Muzerelle, Normes et recettes de mise en page dans le codex pré-carolingien

Michael Zelzer, Die Umschrift lateinischer Texte von Rollen auf Codices und ihre Bedeutung für die Textkritik

Guglielmo Cavallo, Codice e storia dei testi greci antichi. Qualche riflessione sulla fase primitiva del fenomeno

Alain Blanchard, Choix antiques et codex

INDEX

1. Auteurs antiques

2. Papyrus, ostraca, tablettes et inscriptions

3. Manuscrits

Todos los ensayos son desde el punto de vista arqueológico e historico de una profundidad notables, tanto como las imagenes que aun cuando no son numerosas si son la pauta para investigar los fragmentos de papiro citados y otras piezas como tablillas de cera y madera coptas y griegas.

Al igual que el libro que reseñé el dia de ayer dejo este a disposición de quién desee consultarlo en la Biblioteca de las Artes del Libro y les envío un cordial saludo.

Para aumentar la librido: Twelve Centuries of Bookbindings: 400-1600

Camisa de Twelve Centuries of Bookbinding

Este libro que hoy les quiero reseñar había sido también uno de los mas deseados por mi desde que comencé mi labor como encuadernador y como apasionado de los modos de hacer libros su titulo habla mucho por si solo «Telve Centuries of Bookbindings» es un análisis de la historia de la encuadernación desde sus orígenes hasta finales del siglo XVI a través de cien de los mas importantes ejemplos que resguarda la Pierpont Morgan Library que, dicho sea de paso y a tavés de los años, se ha consolidado como «la mejor colección de encuadernaciones en el hemisferio» según su prologista Charles Ryskamp bien, los que me conocen ya saben que pienso de estos comentarios y como es que se forman estas colecciones, tan occidentales y por tanto tan controversiales siempre en sus adquisiciones.

Muy a pesar de lo anterior ésta obra, cuyo ejercicio curatorial corrió a cargo de Paul Needham, se constituyó en su momento como un pilar para la difusión y el conocimiento de muchos estilos de encuadernación hasta entonces solo conocidos por ojos profesionales como los de Berthe van Regemorter quién analizó y escribió sobre muchos de los ejemplos que resguarda la biblioteca.

En la primera página de este libro y con justicia se encuentra el MS. M. 569 una encuadernación copta tardía que es uno de los fragmentos de encuadernación mejor conservados, datado entre los siglos VII y XIX siguen a este magnifico trabajo una abrumadora colección de encuadernaciones que por su lujo se han convertido en parte del imaginario colectivo de la encuadernación suntuosa (quizás la que menos me llamado la atención por negarme al relumbrón del oro) remata esta pequeña sección impresa a color una hermosa encuadernación alla greca hecha por Claude de Piques.

El resto del libro es muy significativo si el lector desea conocer todos los detalles de un libro en particular pues a una bella imagen, todas ellas impresas en un magnifico duotono, le sigue una excelente ficha técnica. De esta sección es notable la página 7, 8 y 9 que pertenece al Códice Glazier y que incluye una de las escasas fotografías que conozco de una de las piezas fundamentales de la ligatoria copta.

No me excedo en mas descripciones y dejo a partir de este momento este libro para quién desee consultarlo, debido a un percance que tuve en el taller este y todos los ejemplares de la Biblioteca de Artes del Libro no se encuentran disponibles fisicamente pero si me avisan podemos concertar una cita para su consulta.

La encuadernación armenia del manuscrito al libro impreso. Siglo XVI al XIX

En ocasiones anteriores había citado este texto en este blog y un par de veces había recurrido a su contenido en los talleres de encuadernación greco-bizantina solo que no tenía el original en mis manos mas que una fotocopia que me envió mi amigo Giorgos Boudalis, ahora lo encontré completo en el sitio web de Persee de donde he recomenadado otros ensayos de sumo interés.

Los invito a consultarlo ya que Dickran Kouymjian es uno de los pocos investigadores que se ocupan, junto con Sylvie L. Merian, del tema de la materialidad del libro armenio.

Armenian bookbinding from manuscript to printed book (Sixteenth to nineteenth century)

The Islamic Manuscript Tradition

Una nueva adquisición para la Bibilioteca de las Artes del Libro es esta magnífica obra editada por la Universidad de Indiana The Islamic Manuscript Tradition, este libro es una recopilación hecha por Christiane Gruber que consta de siete ensayos que cuentan, desde la fundación y puesta en marcha de las colecciones de la Universidad a temas muy especializados y poco desarrollados dentro de la divulgación de las artes del libro islámicas, dichos ensayos son los siguientes:

  1. Introduction: Islamic Book Arts in Indiana University Collections / Christiane Gruber.
  2. Ruth E. Adomeit: An Ambassador for Miniature Books / Janet Rauscher.
  3. Between Amulet and Devotion: Islamic Miniature Books in the Lilly Library / Heather Coffey.
  4. A Pious Cure-All: The Ottoman Illustrated Prayer Manual in the Lilly Library / Christiane Gruber.
  5. Ibrahim Müteferrika and the Age of the Printed Manuscript / Yasemin Gencer.
  6. An Ottoman View of the World: The Kitab Cihannüma and Its Cartographic Contexts / Emily Zoss.
  7. The Lilly Shamshir Khani in a Franco-Sikh Context: A Non-Islamic «Islamic» Manuscript / Brittany Payeur.
  8. An Amuletic Manuscript: Baraka and Nyama in a Sub-Saharan African Prayer Manual / Kitty Johnson.

Concentré mi atención en el ensayo Between Amulet and Devotion: Islamic Miniature Books in the Lilly Library / Heather Coffey ya que este año comencé a impartir el taller «El Libro como amuleto: libro etíope y libro octagonal islámico» pero obviamente los demás ensayos son de una profundidad que dan ganas de algunas cuarentenas mas (es broma nada mas) y aunque los ensayos se pueden consultar en linea como siempre es un placer contemplar un buen libro impreso.

Les dejo el link original en el que pueden descargar todos los contenidos de esta obra en PDF y les envío un cordial saludo.

The Islamic Manuscript Tradition

Filigranas o marcas transparentes en papeles de Nueva España en el siglo XVI

Les dejo un libro que cité en un post pasado escrito por Ramón Mena Issasi una investigación muy detallada sobre las filigranas de papeles que se encuentran en el período novohispano.

Ramón Mena Issasi nace y muere en Cordoba, Veracruz (1874-1957). Licenciado en Derecho por la Universidad Veracruzana. Desempeñó diversos cargos judiciales. Como arqueólogo junto con Alfonso Caso dictaminó sobre la autenticidad de las joyas encontradas en Monte Albán. Fue investigador del Archivo General de la Nación y profesor y curador del Museo Nacional. Coautor de catálogo de la colección de objetos de jade (1927), Nueva orientación arqueológica e histórica y antigüedad del hombre en el Valle de México (1924), Catálogo Secreto. Culto al falo (1926), Filigranas o marcas transparentes en papeles de Nueva España del siglo XVI (1926) y Educación Intelectual y física entre los nahuas y mayas precolombinos (1930).

Igual que en el post anterior tenemos el caso de un investigador muy entendido en este caso del proceso de manufactura de papel y del contexto que tuvo su uso en la Nueva España en donde por un par de siglos no fue posible la construcción de un molino papelero para el abastecimiento y desarrollo de la industria papelera nacional. Espero que disfruten este libro, les envío un cordial e higiénico saludo.

Descarga PDF

Parte I

Parte II

Parte III

Parte IV

The World Encyclopedia of Calligraphy

Yo empecé en la encuadernación por culpa de la caligrafía, y de tal modo me atrapó la encuadernación que dejé de practicarla, no así de adrmirarla. En estos últimos días que he estado organizando la Biblioteca de las Artes del Libro reviso la bibliografía que tengo sobre este tema y me entusiasmó mucho la idea de adquirir mas bibliografía entorno a la caligrafía y el papel artesanal.

El resultado de esta busqueda dió como resultado la adquisición de este magnifico libro: The World Encyclopedia of Calligraphy compilado y editado por Christopher Calderhead y Holly Cohen y como lo declara su subtitulo pretende ser el compendio mas reciente sobre el arte de la escritura bella Historia – Arte – Técnica el libro cumple cabalmente con su premisa y ha sido una grata sorpresa recorrer sus páginas pues es la reunión mas completa y concienzuda que he visto sobre las tradiciones caligráficas en Asia y Europa, cada uno de los temas está escrito por un especialista quienes revisan tradiciones como la romana, griega, cirilica, hebrea, árabe, índicas, tibetanas, chinas, japonesas, coreanas y armenias asi como sus respectivas variantes estilisticas.

Esta es una obra magnífica tanto para la persona que se inicia en la caligrafía como para el maestro que desea brindar a sus alumnos un panorama general de los gestos caligráficos y en el libro podrá encontrar mucha información del contexto de estás escrituras y aún mas, su relación con sus soportes escriptóreos y su encuadernación.

Helenismo y materialidad de los libros griegos en la Italia del Renacimiento

Por Anna Gialdini:

En el Prefacio del Magnum ac perutile Dictionarium (1523), Janus Laskaris puso palabras en la boca de su alumno Guarino Favorino sobre la identidad étnica de Favorino. Favorino argumentó que mientras sus padres eran italianos, él mismo era griego. «¿Cómo, entonces?», «¿puedes ser griego?» se le pregunta. «Desde el fondo de mi alma», responde, «Mis estudios griegos sirven como prueba; […] Soy un griego dentro de un [cuerpo] italiano ‘.

En la Italia del Renacimiento, los estudios griegos se hicieron cada vez más populares con la disponibilidad creciente de textos y maestros después de la caída de Constantinopla. La anticuaria y el helenismo fomentaron colecciones de libros griegos, programas en instituciones locales de aprendizaje y patrocinio. Algunos estudiosos se contentaban con leer, discutir y hablar griego. Aldus Manutius fundó una famosa Nea Akademia, cuyo estatuto dictaminaba que los miembros se trataran solo en griego clásico y que aquellos que no lo hicieran serían multados. Otros humanistas optaron por ponerse el traje griego físicamente. Mientras Janus Laskaris imaginaba a Favorino con un atuendo italiano, Paduan Augusto Valdo, el colega de Favorino en Roma, vestía ropa griega después de una prolongada estadía en Grecia. Al rey de Francia, Carlos VIII, le gustaba que lo representaran con ropa bizantina, pero por una razón muy diferente: tuvo el sueño de convertirse en el «rey de los griegos», como una profecía popular de la época prometida, aterrorizando a la población de Italia. Durante los años turbulentos de las guerras italianas. Incluso compró el título del último descendiente del emperador bizantino Constantino XI, Andreas Palaiologus, quien murió en la pobreza en Roma en 1502. No es que ningún poder en Europa reconociera el derecho de los monarcas franceses al trono de Bizancio (de hecho, tanto el zar ruso como el rey de España pensaron que el título sería bueno para ellos): pero, de manera significativa, nos da algunos indicios de las diferentes razones por las que las élites europeas consideraron favorablemente los objetos «griegos». Las identidades tenían una serie de implicaciones culturales y políticas, y lo que uno llevaba, leía o poseía podía comunicarlas de manera rápida y eficaz.

Un objeto que tanto los eruditos como los hombres de poder poseían, y que idealmente se encuentra en el centro del cosmos de ideologías y cultura modernas, son los libros. Los italianos (y los venecianos en particular, ya que Venecia era el hogar de la comunidad griega más grande de la época) sabían perfectamente bien no solo cómo se veían los hombres griegos, sino también cómo distinguir un libro griego de un italiano. Venecia fue el centro más grande de libros griegos en Europa: la mayoría de los textos griegos se imprimieron, se copiaron, se vendieron allí y se trajeron de territorios que antes eran bizantinos. También fue uno de los principales lugares de producción de encuadernaciones de estilo griego, a veces todavía llamadas «alla greca» (aunque el término moderno, aunque quizás más aburrido, pero menos ambiguo para tales encuadernaciones es «estilo griego»).

Identificar cuán griego es una encuadernación de estilo griego hecho en Europa occidental puede ser complicado. En los últimos dos años, he examinado más de 350 encuadernaciones de estilo griego (de las 1000 que sobrevivieron), la mayoría de ellas realizadas en Venecia y sus alrededores. Alrededor de dos tercios de las encuadernaciones son auténticas, lo que significa que replican todas las características de los enlaces bizantinos:

  1. Lomos lisos dados por costuras sin soporte, en oposición a lomos con relieves dados por los soportes de costura mas comunes en Europa occidental desde la Edad Media en adelante.
  2. Cabezadas que se extienden a lo largo del borde de las tapas.
  3. Cuerpos de libros cortados del mismo tamaño que las tapas, a diferencia de las tapas con cejas.
  4. Cantos de las tapas acanaladas.
  5. Triples o dobles tiras de cuero entrelazadas en los cerramientos.

Las encuadernaciones en las que estas características se mezclan con italianas, francesas u otras características se denominan «estilo griego híbrido». Sin embargo, la autenticidad y el hibridismo son difíciles de conseguir. Incluso las encuadernaciones bizantinas pueden carecer de bordes acanalados en las tapas de vez en cuando, por razones que aún no se han entendido completamente; y al mismo tiempo que las encuadernaciones de estilo griego se pusieron de moda y luego disminuyeron en Italia, las tradiciones islámicas, armenias y de Europa occidental fueron bienvenidas en las prácticas de encuadernación postbizantinas.

En las encuadernaciones de estilo griego hechas en Italia, a veces los componentes individuales de una encuadernación fueron el resultado de una mezcla entre las tradiciones griega e italiana. Tal hibridez podría ser intencional o meramente circunstancial. La investigación de estructuras y materiales revela todo tipo de situaciones diferentes en términos de manufactura, de «saber hacer», contactos culturales y medios financieros. Es posible que el encuadernador nunca haya oído hablar de técnicas bizantinas y no las haya entendido por completo, por ejemplo. Es interesante observar que las encuadernaciones híbridas parecían producirse en la mayoría de las áreas hasta comienzos del siglo XVI. Después de la década de 1490, hubo un mayor grado de sofisticación, con encuadernaciones más genuinas o más engañosas en apariencia, al menos en Venecia. Esto coincidió con el inicio de la empresa de impresión de Aldus Manutius y el trabajo del único taller de encuadernación greco-italiano que vivía en Padua.

Este corpus es solo una fracción de lo que se produjo originalmente, pero nos dice que las encuadernaciones de estilo griego estaban lo suficientemente extendidas como para que las élites intelectuales de Europa occidental supieran cómo diferenciarlas de otros libros. El filólogo y médico milanés Cesare Rovida, por ejemplo, le escribió a Gian Vincenzo Pinelli, uno de los más famosos eruditos y coleccionistas de libros italianos, que estaba desesperado por recuperar un manuscrito de Aristóteles que una vez perteneció a Ottaviano Ferrari, su maestro y un conocido de Pinelli. ‘Es un tamaño de folio; en un texto bastante antiguo; […] la encuadernación no está en el estilo griego «. (‘Non é legato alla \ foggia / greca, ma con altro modo’) (Milán, Biblioteca Ambrosiana, MS S 107 sup., F. 8). Pinelli sabía claramente lo que era una encuadernación de estilo griego; él era dueño de seis. El mantuano Giangiacomo Arrigoni escribió una carta a Zacharias Kalliergis, solicitando que su copia de Hesiodus se uniera al estilo griego (ἑλληνιστί), un raro ejemplo de una solicitud específica del patrón en el negocio de encuadernación. Las encuadernaciones de estilo griego también hacen algunas apariciones en fuentes visuales e inventarios, otra señal de que hicieron al libro memorable o un objeto de prestigio. La biblioteca del cardenal Niccolò Ridolfi incluía una copia impresa de Lucian ‘encuadernada al estilo griego’ (‘ligato al greco’) y varios volúmenes que pertenecían a Fulvio Orsini también fueron identificados por sus encuadernaciones de estilo griego (‘ligato alla greca’, passim).

Estas personas eran académicos de alto perfil, y de entre el grupo de coleccionistas que poseían las más auténticas encuadernaciones de estilo griego que también contienen textos griegos. En su mayoría tenían estos enlaces hechos en Venecia. Johann Jakob Fugger también tuvo cientos de sus manuscritos, no solo copiados, sino también encuadernados allí. Al mismo tiempo que lideraba la firma Fugger en la década de 1550, también estaba acumulando una de las bibliotecas más grandes de su tiempo, incluyendo aproximadamente 300 manuscritos griegos y hebreos encuadernados en el estilo griego (la mayoría de ellos genuinos, con pocas excepciones) .

¿Podría Fugger leer los libros que recogió con tanta avidez y los había encuadernado de modo tan bello? Ciertamente no era un hombre sin educación; pero no parece que pudiera con el griego, mucho menos el hebreo. Los historiadores alemanes citan a menudo una carta de su bibliotecario, el filólogo Hyeronimus Wolf, para apoyar la competencia de Fugger en los idiomas clásicos, pero solo parece confirmar que Johann Jakob dominó el italiano, el francés y el español en un tiempo impresionantemente corto. Una hazaña admirable, por cierto: pero no hay pruebas de que usara mucho sus libros griegos.

Por otro lado, el hecho de que Fugger haya sido recordado como un erudito durante los últimos 450 años (que, de hecho, muchos afirmaron que su insaciable hambre de libros contribuyó a enviar a la empresa familiar a la bancarrota) habla claramente del poder de la cultura material. Y hace falta alguien que esté plenamente consciente de las mismas estrategias intelectuales para desafiarlas. Después de disfrutar de la hospitalidad de Fugger en 1551, Roger Ascham (quien continuaría enseñando a la joven Elizabeth Tudor su griego) describió su visita a la biblioteca de su anfitrión en términos entusiastas, pero acusó a Fugger de no tener un interés auténtico en los textos griegos o de compartirlos con el resto del mundo. No importa el atractivo de las encuadernaciones en su biblioteca, para Ascham Fugger no era más que un βιβλιοτάφος, un «enterrador de libros».

Anna Gialdini estudia encuadernaciones de estilo griego en el Veneto en los siglos XV y XVI en el Centro de Investigación Ligatus de la Universidad de las Artes de Londres.

Traducción del inglés: Rodrigo Ortega.

Una breve descripción de una investigación reciente en torno a una encuadernación islámica antigua y su estructura en Yemen

Hace un par de años impartí en El Ombligo del Libro el taller de Encuadernación de un libro-caja islámico retomo mis palabras introductorias a este taller y los dejo con las traducción de un ensayo publicado en 1995 que nos narra el hallazgo de otros fragmentos en una mezquita de Yemen:

«Cuando se piensa en la encuadernación islámica nos remitimos casi invariablemente a un libro con la solapa en el corte de frente, tapas decoradas con cuatro esquinas y un característico medallón o pieza central, pero la encuadernación medieval islámica es mucho mas diversa que solo este estilo».

«En 1948 en la Gran Mezquita de Kairouan, en Túnez, se llevó a cabo un gran hallazgo de encuadernaciones datadas entre los siglos VIII y IX la noticia fue difundida por los investigadores G. Marcais y L. Poinssot quienes publicaron una reconstrucción hipotética de una encuadernación en forma de caja que consistía en tener cubiertos de cuero los cortes de cabeza, pie y frente, otra característica notable de este hallazgo son los rasgos que comparte con la encuadernación copta en el uso de la cabezada, por lo que los investigadores consideran que los primeros manuscritos islámicos encuadernados tuvieron una fuerte influencia de artesanos coptos del norte de Africa».

Una breve descripción de una investigación reciente en torno a una encuadernación islámica antigua y su estructura en Yemen.

Por Ursula Dreibholz

En el techo de la Gran Mezquita de Saná, la capital de la República de Yemen, se encontraron restos de encuadernaciones islámicas muy tempranas, junto con un gran número de fragmentos de manuscritos coránicos sobre pergamino, durante la restauración del muro oeste de la mezquita en 1972. Varios años más tarde, se inició el trabajo en el marco de un proyecto de ayuda cultural alemana, y estuve a cargo de la conservación de los manuscritos durante 8 años. Siendo un encuadernador entrenado, siempre había estado interesado en los fragmentos de encuadernación. Después de la terminación del proyecto alemán, comencé esta investigación primero con una subvención de la Fundación Getty y estoy agradecido de poder continuar estos estudios con fondos de la Fundación Max van Berchem.

La importancia mas sobresaliente del hallazgo de este manuscrito ya está bien establecida, pero las encuadernaciones son al menos de igual interés ya que se sabe muy poco acerca de la fabricación del libro islámico en sus primeros tiempos. El único cuerpo comparable de las primeras encuadernaciones islámicas se encontró en Kairouan, Túnez y las descripciones muy detalladas de G. Marçais & L. Poinssot, publicadas como «Objets Kairouanais» en 1948, han sido una referencia estándar desde entonces.

No hay fechas escritas, pero se estima que las encuadernaciones de Sana’a datan aproximadamente del siglo IX al XII dC y, excepto en un caso, todas fueron desglosadas de sus respectivos cuerpos del libro hace mucho tiempo. Hay 96 objetos: 51 piezas se originan a partir de encuadernaciones con tablas de madera (llamadas «libros-caja» debido a su construcción), donde el texto siempre se escribió en hojas de pergamino. Sin duda, son el grupo más antiguo. Solo en 4 casos se conservan tanto la portada como la contraportada, en otros casos solo uno u otro ha sobrevivido, y hay muchos fragmentos. 41 piezas son ejemplos de este último, un estilo de encuadernación más familiar con tableros de papel, una solapa pentagonal, y el bloque de texto han sido de papel. Además, hay 4 fragmentos de los cuales no sé lo que realmente son.

Al principio, los objetos debían organizarse: clasificarse, ordenarse, numerarse, alinearse las piezas, etc. Debían limpiarse y la documentación es por supuesto, el objetivo principal. Además de las descripciones precisas de todas las características importantes, esto también incluye la fotografía, que es difícil para estas encuadernaciones porque uno tiene que fotografiarlos con luz rasante para resaltar el relieve de los patrones de herramientas, pero al mismo tiempo tiene que tomar cuidado para obtener una iluminación uniforme de toda la pieza. (Realizo fotografías en blanco y negro de 35 mm y transparencias en color de gran formato para la publicación; diapositivas en color de 35 mm para conferencias. También pongo mucho énfasis en las fotografías de microscopio, tanto en color como en blanco y negro. ) La documentación también incluye el huella de grafito de las cubiertas con herramientas y su traducción a dibujos, una tarea delicada porque las cubiertas a menudo están muy desgastadas y los diseños exactos no son fácilmente reconocibles. Describir las herramientas y los sellos utilizados para estas decoraciones es otro aspecto, una gran empresa si quiero igualar el minucioso trabajo realizado por los dos estudiosos franceses en Kairouan. También he desarrollado un formulario de encuesta (dividido en «aspectos técnicos» y «decoración») para obtener una mejor visión general, una referencia fácil, una recuperación rápida de la información o simplemente para realizar comparaciones.

Aunque estas encuadernaciones están separadas de sus cuerpos de libro, muchas de las observaciones sobre la estructura del primer libro islámico se pueden extraer del material del manuscrito mencionado anteriormente porque es básicamente contemporáneo con las encuadernaciones. La composición de los cuadernillos y la colocación de la flor y la carnaza del pergamino dentro de las encuadernaciones son de gran interés, y dado que existen grupos de fragmentos de cerca de 1000 volúmenes diferentes del Corán, esto realmente debería proporcionar algunas ideas importantes. Se pueden estudiar los métodos de costura en algunos de los fragmentos de bloques de texto, pero las capas posteriores de reparaciones pueden enmascarar la técnica original. También he recogido muestras de hilos de coser y se describirán en términos de sus diversas acumulaciones: cuántos hilos se combinaron de qué manera (torcidos a la izquierda para formar un giro S, o torcidos a la derecha para formar un giro en Z) para crear el hilo final para coser el cuerpo del libro o las cabezadas.

Al final, tengo la intención de recopilar la mayor cantidad de información posible sobre estas encuadernaciones, que deberían incluirse en la publicación. Esto incluiría el punto de vista de un historiador del arte y una extensa prueba científica de los materiales utilizados: cuero, madera, metal, pergamino, papel, hilos.

Quiero presentar una de las portadas de libros más interesantes a modo de ejemplo: fotografía y su frotis. Es la contraportada de una encuadernación (la tapa anterior está perdida) con una hermosa inscripción cúfica – «al-mulk lillah» = el mundo pertenece a Dios – en el centro, rodeado por dos bordes compuestos por filas de sellos individuales. ¡Pero si la cubierta se mantiene en la posición correcta, el texto está realmente al revés! (las imágenes aquí se dieron vuelta para mostrar el texto correctamente). Esto es una prueba segura de que la cubierta fue reciclada; siendo lo más probable que fuera la tapa anterior (portada) de algún manuscruto en algún momento. El encuadernador que lo reutilizó era probablemente analfabeto porque no es correcto escribir el nombre de dios en la parte posterior de un libro, además en una posición invertida. Pero hay evidencia de un reciclaje incluso anterior: los orificios visibles cerca del borde inferior, donde se pierde la cubierta de cuero, ahora están bloqueados y no tienen ninguna correlación con el área superior donde la cubierta de cuero aún está intacta. Por lo tanto, apuntan a un uso anterior de la tabla de madera antes de que se aplicara el cuero actual con la inscripción. (Los agujeros pueden haber servido para conectar el cuerpo del libro a la cubierta en un enlace anterior, y por la forma en que se colocan los agujeros, ¡Pudo haber sido un enlace copto!) Estos continuos reciclajes son fascinantes, al igual que muchos otros aspectos de estas encuadernaciones, y realmente espero hacer una contribución sustancial a nuestro conocimiento del libro en los primeros tiempos islámicos.

Traducción: Rodrigo Ortega

The Codex and Crafts in Late Antiquity. Giorgo Boudalis

Un libro que había olvidado reseñar de los varios que han llegado al taller es este del maestro Giorgos Boudalis, jefe del laboratorio de conservación del libro y el papel en el Museo de Cultura Bizantina en la ciudad de Tesalónica, Grecia.

El primer acierto de esta obra es que no pretende ser estrictamente una historia de la encuadernación, es decir una descripción histórica de los pueblos cuyas fuentes documentales desarrollaron el códice al inicio de nuestra era, un hilo conductor mas simple, la difusión del cristianismo y en su momento el Islam, religiones que sirvieron de motor para la difusión de sus ideas y en consecuencia del desarrollo de las mejoras estructurales y estéticas del nuevo instrumento.

Otro argumento subyace en el libro y es lo que lo hace mas interesante ¿Que técnicas artesanales sirvieron para que llegado el momento se reunieran en la invención del códice encuadernado? ¿Que objetos son por su filiación artesanal los mas parecidos al códice? Mucha tinta se ha gastado en explicar que el códice es el resultado de la geometría bilateral de las tablillas de cera y que su transformación en códice era resultado natural del cambio de soporte de escritura, o bien si se le quiere ver asi la resolución de un problema de mecánica si consideramos la rigidez y la flexibilidad de los soportes escriptóreos como los conceptos base a resolver en la solución de los problemas estructurales que resolvieron los artesanos del libro.

La investigación de Boudalis pasa por los siguientes temas:

Parte I: Los precursores del códice multisección.

  1. Las tablillas de madera
  2. El códice monosección

Parte II. El códice multisección:

  1. El códice multisección: Introducción
  2. La costura de los cuadernillos
  3. Las tapas y su enlace
  4. El endose
  5. Las cabezadas
  6. La cubierta y su decoración
  7. Los broches
  8. Los marcatextos

En cada uno de estos capitulos Boudalis compara sus características con las de otros objetos de la misma región y de la misma época, por lo que podrán ver comparada una costura de cadeneta empleada en un códice copto, con el tejido de un calcetín copto; una cabezada islámica con el patrón decorativo de una túnica egipcia; o bien la labor de cuero que se hizo al calzado copto, y otro objetos como cinturones y bolsas en comparación con las carteras de cuero de los libros de Hamouli.

A mi me dió mucho gusto conocer esta investigación porque quienes leen este blog recordarán un par de post en el que me atrevía a sugerir el parentesco entre el calzado copto y la labor de cuero de sus libros, los encuadernadores tenemos alma de zapateros o de talabarteros.

Boudalis ha ido mas lejos y en esta compartiva nos permite entrever una vez mas que los materiales y las técnicas propias que cada pueblo empleó en la manufactura de sus libros constituye por si sola una fuente de información invaluable para comprender su historia.

Los invito a adquirirlo o si quieren darle una ojeada pueden pasar al Ombligo del Libro.

Cinturón copto
Fragmento de encuadernación copta de la Pierpont Morgan Library (MS M.670 bis)


Atlas arqueológico de la literatura copta

Cuando empieza a uno a tomarse en serio estudiar la encuadernación copta es lógico que las fuentes de información de las que uno dispone y el mapa mental que éstas generan, tengan mas parecido a cualquiera de los miles de fragmentos de papiro es decir, unos fragmentos son los estudios de B. Regemorter, otros los de Janos A. Szirmai y varias decenas de fragmentos mas de muchos autores que, a veces de forma indirecta, son responsables de arrojar alguna luz sobre la producción libresca y la técnica ligatoria copta.

Del modo de ver los fragmentos de una realidad es como podríamos dar con algunas constantes de antiguas realidades y este proyecto propone un atlas arqueológico de la literatura copta, en ella se pueden ubicar geograficamente las manifestaciones de la cultura y literatura copta. Su desarrolladora Paola Buzi manifiesta que es «combinando filología, codicología, paleografía, arqueología y humanidades digitales» como convertirá este proyecto en un recurso invaluable para la investigación de este tema.

Reunir estas disciplinas de estudio en este proyecto, fragmentos teóricos al fin y al cabo, parece ser de mucho provecho porque aunque de reciente creación se puede trabajar con un fichero integral que provée una serie de datos que, de forma paulatina habrán de contener la totalidad de su «geografía» . Como quizás nunca lo había visto esta ficha incluye los datos codicológicos de cada manuscrito del que esté constituido el hallazgo, ficha que a su vez nos provee de los datos mas actuales que se tienen hasta el momento.

Algo mas que me llamó la atención y que me da mucha confianza en su crecimiento es justo de lo que no trata de investigar este proyecto:

  • Manuscritos Copto-Arabes. Manuscritos coptos desarrollados después de la expansión del Islam.
  • Manuscritos litúrgicos (excepto los ya incluidos en el Corpus dei Manoscritti Copti Letterari CMCL principalmente del Monasterio Blanco.)
  • Manuscritos no literarios de contenido mágico o astrológico.

Lo anterior lo menciono porque acotar el universo de la cultura escrita copta permitirá que la investigación sea mas concisa y por tanto, se pueda completar en menos tiempo, permitiendo generar en algún momento un atlas de la materialidad del manuscrito copto, o al menos eso es lo que un servidor quisiera hacer con esos datos.

Link:

An Archaeological Atlas of Coptic Literature

CBL Cpt 801

La Chester Beatty puso entre sus highlights una imagen de una tapa de un manuscrito copto, el CBL Cpt 801, conocía esta tapa, en blanco y negro, por el libro Some Oriental Bindings in Chester Beatty Library de Berthe van Regemorter, pero ahora se le puede ver en color.

En la ficha de Regemorter se lee la siguiente descripción:

There is only one wooden board of walnut (juglans). It is 226 mm. high and 132 mm. wide, the thickness of the wood being 9 mm. The inside part of the board is flat, without a recess; a small groove (2 mm. deep) is cut in the wood and runs parallel with the edge (spine-side).

Solo hay una tabla de madera de nogal (juglans). Tiene 226 mm. Alto y 132 mm. De ancho, el grosor de la madera es de 9 mm. La parte interior de la tapa es plana, sin rebaje; una pequeña ranura (2 mm. de profundidad) se corta en la madera y corre paralela al borde (del lado del lomo).

De estas pequeñas cosas se nutre nuestra labor, y aún recuerdo la sorpresa que me llevé cuando encontré esta imagen en la etapa que estaba investigando sobre la encuadernación etíope xiloelefantina, un taller que impartí en el 2017 en El Ombligo del Libro.