Il restauro dei documenti di archivio.

Ayer buscaba alguna información novedosa en italiano dentro del mundo de la encuadernación y me encontré con este interesante documento que mas que hablar especificamente sobre restauración de documentos es un glosario muy útil de conceptos que suelen confundirse a menudo o que no se usan correctamente.

Lo subo al servidor de este blog para que puedan descargarlo en cualquier momento, espero sea de su agrado:

Descargar PDF (3.3 Mb):

Il restauro dei documenti di archivio

Fragmento de cartera copta del siglo VIII

Recubrimiento de cuero de una encuadernación copta, Egipto.
Recubrimiento de cuero de una encuadernación copta, Egipto. (Frente)
Recubrimiento de cuero de una encuadernación copta, Egipto. (Reverso)
Recubrimiento de cuero de una encuadernación copta, Egipto. (Reconstrucción)

No tengo mas datos que proveer de estas interesantes imagenes salvo que las encontré en la base de datos de el Museo Británico bajo la leyenda «Book Cover» y acompañada de una ficha técnica que brinda algunos datos de este interesante fragmento y que a continuación incluyo:

Fragmento de encuadernación en cuero y lino; paneles de cuero dorado adheridos decorados con representaciones de líneas perforadas de Cristo Emmanuel y los cuatro evangelistas, cada uno etiquetado con texto copto.

Image id: 01613370078

Object type: book-cover

Technique: gilded, punched

Findspot: Egypt

Materials: linen, leather, gold

Period / culture: Coptic

Production date: 8thC (Cf. Morgan MS 569 and 670)

Department: Ancient Egypt & Sudan

Object reference: .67080
numbers: EA67080
File size: 62.76 MB – 5000 x 4387px 42.33cm x 37.14cm @300ppi

Una oreja bordada sobre una encuadernación románica

Hacía tiempo que no encontraba en mis busquedas una oreja bordada, recuerdo el taller que impartí hace unos cuatro años de encuadernación románica donde se hicieron ejemplos muy bellos de este estilo de encuadernación, asi que varios alumnos recordarán este elemento anatomico del libro que fue utilizado, casi exclusivamente, en encuadernaciones románicas y carolingias. Les dejo la página web donde las encontré y espero sean de su agrado.

Link:

Alchemie du livre

El uso de la microtomografía de rayos X para revelar características ocultas en los manuscritos.

MS G.67 Hechos de los Apóstoles. Vista exterior que muestra el recubrimiento de cuero y los bordes de las tapas.
MS G.67 Hechos de los Apóstoles. Centro del cuadernillo mostrando el hilo de costura. El texto está escrito en el dialecto Copto-Oxyrhynquita usando unciales griegas con algunos caracteres coptos.

Este post está dedicado a los que hemos deseado en mas de una ocasión ver alguna imagen de mejor calidad del Códice Glazier, en esta ocasión este post es justamente para invitarlos a leer esta nota que publicó la Morgan Library and Museum detallando los resultados de el uso de la microtomografía de rayos X para revelar algunos detalles en manuscritos antiguos.

Los dejo con el link y deseo que como yo se llenen de contento viendo estas dos imagenes que por supuesto copié para el acervo de este blog .

Link:

Inside Story: Using X-ray Microtomography to See Hidden Features of a Manuscript Codex

Mujeres y tipografía: Anónimas con nombre. Itziar Aranburu Garcia

Este artículo fue publicado en la página Usandizaga Diseño y la retomo tal cual sin cambios de ningún tipo en un ánimo de difusión de la labor de mujer en la tipografía y las demás artes del libro.

Este artículo trata de hacer visible el papel de las mujeres en la evolución de la tipografía, tanto de las diseñadoras de tipos que han dibujado y creado los tipos móviles y las que actualmente crean el software de fuentes tipográficas digitales, como de las tipógrafas que ayer y hoy seleccionan y trabajan con tipografías, las cajistas y maquetadoras. Este homenaje se centra sobre todo en occidente, con algún apunte a nuestro entorno más cercano y a la apertura a otros alfabetos de las últimas décadas.

Aunque las referencias del texto están contrastadas, no pretende ser una lista minuciosa de nombres y aportaciones, ni un estudio histórico preciso.

Es un compendio de efemérides como celebración y reconocimiento a todas ellas y una invitación a tomar conciencia de la necesidad de visibilizar este legado indispensable.

Quién es anónima.

La Historia ha invisibilizado a las mujeres.

Siempre he creído que “La felicidad está en el anonimato”, y me parece una base para vivir tranquila. Nada mejor que mantenerse en el anonimato.

Pero si eres Anónima de manera involuntaria, la perspectiva sobre dicho término cambia. Si te imponen “Anónima” como nombre propio, incluso si fuera “ANÓNIMA” con mayúsculas, este concepto esconde la historia de lo no dicho.

La palabra anónimo viene del griego anonymous compuesta del prefijo de negación a = sin y la palabra onoma = nombre, es decir “sin nombre”.

No indica autor desconocido, si no que se le niega la identidad.

Pero… ¿Quién hace que otra persona sea Anónima? ¿La ambición de un compañero poderoso?, ¿la intención selectiva de los historiadores oficiales?, ¿el desconocimiento de los demás?. Anónima es al fin y al cabo, hija de la discriminación, esposa del patriarcado.

Leí que Virginia Wolf decía que “En la historia, Anónimo casi siempre ha sido una mujer”.

Nombres de hombres.

¿Historia de la tipografía?

Si no se te nombra no existes, si no se te escribe no existirás.

Resulta paradójico que muchas de las profesionales que han posibilitado que otros nombres se escriban, nunca hayan visto su nombre escrito por otras personas.

En la evolución de la escritura y la tipografía se ha invisibilizado la aportación de mujeres. En esa historia a menudo, solo han trascendido ciertas firmas: solo nombres de hombres.

Y estudiantes preguntan ¿dónde estaban las mujeres?

Gracias al gran esfuerzo realizado por historiadoras, teóricas, tipógrafas para descubrir y escribir el verdadero nombre de algunas de estas Anónimas, todas las personas podemos encontrar si queremos, nombres y aportaciones de mujeres relevantes en la historia y en la historia de la tipografía.

Conocer y reconocer.

Conmemoración.

Pero más allá de conocer sus aportaciones, hace falta un reconocimiento compartido por varios expertos/as o por miles de Anónimas, para que estas mujeres se incluyan dentro de la Historia institucional.

En el presente 2018, rebuscando en la evolución de la tipografía de Europa y EEUU desde la imprenta hasta hoy día y sabiendo que el reconocimiento social gusta de efemérides y conmemoraciones redondas, proponemos algo que celebrar este año.

West Coast Journal, May 18, 1870 sourced at Bancroft Library

El nombre escrito.

Primeras copistas e impresoras.

Hace más de 1800 años existían mujeres escribas, según registró en aquella época Eusebio de Cesarea. Las mujeres han continuado en el oficio de la escritura y difusión de textos pero casi todas las autorías de mujeres copistas y tipógrafas fueron Anónimas.

Clara Hätzerlin (1430-1476) fue una escriba profesional, que convivió con los primeros incunables en Augsburg, Alemania, creando colecciones de canciones y poemas. De entre las veinte escribas reconocidas en Alemania de la época, su estatus social e implicación en producción literaria y no literaria, hace que represente un caso único.
Desde la imprenta moderna del siglo XV, además de las mujeres copistas de escriptorios había impresoras en negocios independientes y también se imprimía en conventos. En el convento Sanctum Jacobum di Ripoli en Florencia las monjas imprimían incunables ya para 1476, con el primer registro de una mujer cajista en sus cuadernos de 1480.

Sanctum Iacobum Ripoli

Desde los inicios y durante varios siglos, las imprentas privadas fueron negocios familiares, talleres de imprenta que incluían la vivienda. Para que las mujeres pudieran trabajar en la imprenta, debía existir un lazo parental o matrimonial con los hombres que dirigían la misma.

Durante siglos, las mujeres tipógrafas se han dedicado al oficio de componer e imprimir en impresión tipográfica con tipos en relieve de plomo, pero en principio, firmaba y daba nombre el hombre, lo que hace difícil hoy día conocer la autoría de las mujeres.

Sin nombre o sin apellido.

550 aniversario de Anna Rügerin en la imprenta en 1468. Primeras mujeres en imprentas familiares.

550 aniversario de que Anna Rügerin conociera el trabajo en imprenta en Augsburg Alemania, cuando su madre Barbara Traut Schönsperger se casa con el impresor Johann Bämler en 1468.

A. Rügerin es considerada la primera mujer tipógrafa que escribió su nombre como impresora en el colofón de un libro en 1484 en la imprenta ya de su propiedad, a dos décadas de la llegada de la imprenta a su ciudad de Augsburg, Alemania. Estos libros fueron compuestos en la fuente gótica 1:120G de Johann Schönsperger que según la investigadora Sheila Edmunds sería el hermano de Anna Rügerin, siendo una familia dedicada al completo a la edición de libros.

Anna Rugerin, Colophon Sachsenspeigel 1484

Antes, al norte de Italia, en Mantua, en 1476 Estellina Conat, casada con el físico e impresor Abraham Conat, participó de la impresión de uno de los primeros libros Hebreos impresos, una pequeña edición de Behinat Olam, en cuyo colofón escribe en primera persona.

Viudas y huérfanas.

500 aniversario de que Charlotte Guillard dirigió la imprenta Soleil dOr en 1518.

500 aniversario de que Charlotte Guillard (148?-1557) tomara las riendas de la célebre imprenta Soleil d´Or en París, en la que trabajaba desde 1502. En 1518 tras la muerte de su marido, pasó a ser una de las impresoras más importantes del barrio latino parisién, y aunque estuvo varias décadas al frente de su empresa, oficialmente estaría activa únicamente en los dos periodos de viudedad. No fue la primera mujer impresora en París, pero sí la primera con una carrera reconocida.

Charlotte Guillard, Soleil d´Or

Entre 1550 y 1650, al menos ciento treinta y dos mujeres participaron activamente en la producción o venta de libros destinados exclusivamente al mercado británico. Pero muy pocas pudieron elegir firmar sus trabajos.

En Italia, una de las pocas excepciones que firmó sus impresiones fue Girolama Cartolari, nativa de Perugia, quien, trabajando en la imprenta familiar en Roma, pudo indicar su nombre de manera oficial tras la muerte de su esposo desde 1543 hasta 1559.

¿Nombre de la primera?

350 aniversario de que Francisca Aculodi se vinculara a la imprenta Oficial en 1668.

350 aniversario de que Francisca Aculodi (…-1715) pudiera formar parte organizativa y trabajar en la imprenta de Donostia – San Sebastián (País Vasco), con la que su marido, Martin Huarte, fue nombrado primer “impresor oficial de la Provincia” en 1668, en un taller familiar montado con cajas y letras nuevas traídas de Amsterdam. Tras la muerte del mismo en 1678, las Juntas Generales de Tolosa permitieron a Aculodi continuar en la imprenta con las mismas condiciones y salario que Huarte, hasta que alguno de sus hijos pudiera hacerse cargo de la misma.

Así estuvo al frente de la imprenta sita junto a la iglesia de San Vicente de la Parte Vieja donostiarra, donde surgió la publicación periódica ‘Noticias principales y verdaderas’ firmando con su nombre en varios de los volúmenes entre 1687 y 1689, mientras que en otros aparece su hijo Bernardo como firmante. Era una publicación en la que se traducían noticias de un periódico de Bruselas y se añadían noticias locales, lo que confirmaría que Francisca Aculodi es la primera periodista conocida de la historia. Así mismo, rigiendo ella la imprenta, se publicó el primer libro en euskera de Gipuzkoa “Doctrina cristiana en Bascuence” de Nicolás de Zubia en 1691, año en el que traspasó la imprenta a su hijo.

rancisca Aculodi, Noticias Principales y Verdaderas

Para entonces, la británica Elizabeth Harris Glover (1600-1643), tras enviudar en el viaje, fundó en 1639 Cambridge Press, la primera imprenta en América del Norte, junto y vinculada a Harvard College, hoy en día Harvard University.

Nombre completo.

250 aniversario de que Antonia Ibarra publicara las Fábulas de Esopo en 1768.

250 aniversario de que Antonia Ibarra (1739-1805) publicara en 1768 las Fábulas de Esopo obra compuesta e impresa en griego, en la Imprenta de la Universidad de Cervera (Cataluña). Su padre Manuel Ibarra fue primer oficial de la Imprenta Pontificia y Real de la Universidad de Cervera en el periodo 1735-1759. Tras la muerte de su padre le sucedió su madre María Antonia Ibarra Cous hasta 1788 donde Antonia Ibarra hija tomó la responsabilidad del negocio.

Se trató de una impresora valorada en su época, descrita como “impresora completa” por el gran dominio de la técnica, y se mantuvo en la dirección del taller tipográfico durante décadas, haciendo frente entre otras a la composición en griego, trabajo minucioso que ningún otro oficial de la época ni en Cervera, ni en toda Cataluña se atrevió a componer, lo que muestra el conocimiento y profesionalidad de Antonia Ibarra.

Antonia Ibarra, Fabulas Esopo

Lejos, María Rivera Calderón y Benavides (-1754), nieta e hija de impresores españoles, trabajó durante veinte años en la Imprenta Real del Superior Gobierno en México en el taller heredado, que obtuvo su auge en la década de 1740. Sería ejemplo de las imprentas de la colonización, donde el árbol genealógico traza la continuidad y organización de estos negocios.

Prefacio al Nombre.

200 aniversario de la publicación del Manuale Tipográfico de Bodoni en 1818 por Margherita Dall´Aglio.

Magherita Dall’Aglio

200 aniversario de que Margherita Dall´Aglio (1758-1841) imprimiera y publicara la edición final de Manuale Tipográfico de Giambattista Bodoni en Parma, Italia en el año 1818, el tratado sobre tipografía más importante de la época. Tras la muerte de su esposo, G. Bodoni, Margherita asumió las funciones de regencia y administración de los talleres y finalizó la impresión de los volúmenes del Manuale, obra inconclusa e iniciada en 1788.

En este manual se proponen principios para la tipografía y diseño y muestra 600 láminas y casi 200 alfabetos, incluyendo los primeros alfabetos modernos, más estilizados y precisos. En el prefacio del mismo, firmado por Margherita Bodoni, se aprecia el alto nivel y profundidad de los conocimientos sobre tipografía que tenía Dall´Aglio y la propiedad con la que habla sobre dicho oficio.

Marguerita Dall Aglio, Manuale Tipográfico Bodoni

Mientras tanto, María Clementina de Gárate, siempre firmó como Viuda de la Lama. Al enviudar quedó al frente de la imprenta en Tolosa (País Vasco), entre 1829 y 1850 e imprimió 24 libros e impresos en euskera y castellano.

En nombre de los derechos y las victorias.

Con nombre y renombre.

A medida que el siglo XIX avanza, la Revolución Industrial y los cambios derivados de la mecanización de la producción, transformarán el negocio de impresión tipográfica y editorial y la relación entre los diferentes puestos de trabajo. Los talleres de impresión y tipográficos dejaron de ser estrictamente familiares y pasaron a estar liderados por hombres procurando formación únicamente a estos. De esta manera las mujeres en Europa se vieron durante años excluidas de ciertas funciones cercanas a la tipografía y orientadas a otras áreas como la ilustración ornamental, la caligrafía y la encuadernación. Mientras, en Estados Unidos las mujeres no perdieron el vínculo con la profesión. Los movimientos por los derechos de las mujeres impulsaron de nuevo la formación e inclusión de las mujeres en las profesiones vinculadas a la tipografía.

Desde el inicio de la imprenta, las mujeres además de componer con tipos, también dedicarían tiempo al diseño de las letras dibujando y quizás también cortando los tipos móviles. Pero no es hasta principios del siglo XX donde se considera el nombre de la primera mujer diseñadora de tipos.

A partir del siglo XX las mujeres empezarán a desarrollar carreras profesionales individuales, independientes a veces bajo seudónimo, otras con nombre propio y aunque algunas hayan estado vinculadas a hombres del gremio, han desarrollado una trayectoria paralela.

Se premia el trabajo de estas mujeres, lo que no indica por ello que su trabajo sea mejor que antes, ni mejor que el de otras, si no que es síntoma de que las mujeres van ganando terreno en la reivindicación de sus derechos.

Incluyendo nombres.

150 aniversario de que Emily Faithfull autoeditara su novela en Victoria Press en 1868.

by Elliott & Fry, albumen carte-de-visite, mid-late 1860s

150 aniversario de que Emily Faithfull (1835-1895), activista por los derechos de las mujeres, editora e impresora, publicará en Victoria Press, Londres, su única novela Change upon Change en 1868.

Victoria Press fue una imprenta fundada en 1860 en Londres por la propia Emily Faithfull, entre los proyectos de la Sociedad para la Promoción del Empleo de la Mujer (Society for Promoting the Employment of Women) para procurar la formación a mujeres en oficios de los que se les había excluido; en este caso en la profesión de cajista, trabajo de composición tipográfica y manejo de las prensas.

Victoria Press room
Woman´s Work Employment

Victoria Press tuvo en contra al sindicato de impresores y tuvo que hacer frente a numerosos ataques aunque siempre contó con encargos, de manera que fue creciendo y se mantuvo en activo durante veinte años. Legado destacable fue Victoria Magazine, publicación de treinta y cinco volúmenes, en defensa de los derechos de las mujeres. La novela Change upon Change de Faithfull es un romance trágico en el que subyace la temática de la necesidad del acceso a la educación de las mujeres.

Faithfull alzó la voz a favor del voto de las mujeres en The Times y en conferencias y fue nombrada impresora y editora de la Reina Victoria.

Medio siglo después, Hildegarth Henning es considerada la primera mujer a la que se reconoce la autoría en la creación de una tipo para fundición. Fue la creadora de Belladona para la fundición Julius Klinkhardt en 1912, en Leipzig, Alemania.

Nombre de Directiva.

150 aniversario de que Augusta Lewis Troup creara el Women’s Typographical Union en 1868.

Augusta Lewis Troup

150 aniversario de que Augusta Lewis Troup (1848-1920), sindicalista, tipógrafa y periodista estadounidense, creara el Women’s Typographical Union en octubre de 1868 en Nueva York, para actuar en favor de los intereses de las asociadas, vinculadas a la tipografía e imprenta.

Dos años más tarde, en 1870, Lewis Troup fue elegida secretaria correspondiente de la Internacional Typographical Union, convirtiéndose en la primera mujer con un cargo directivo dentro de un sindicato nacional y siendo así este el segundo sindicato en incorporar mujeres, después del de las cigarreras.

En 1868 en Nueva York, había alrededor de 200 mujeres trabajando como tipógrafas, según Ellen Mazur, siendo en torno al 20% del total de las personas trabajadoras de las imprentas. Aun así, la Society of Printers, creada en 1905 para el estudio y avance del arte de impresión, no permitió la incorporación de mujeres hasta 1974.

nternational Typographical Union

Al tiempo, Elizabeth M. Collwell (o M. Elizabeth) diseñó la fuente Collwell Handletter con itálica en 1916 para American Type Founders, siendo una de las primeras diseñadoras de tipos de EEUU.

Nombre propio.

100 aniversario del nacimiento de Gudrun Zapf von Hesse en 1918.

100 aniversario del nacimiento de Gudrun Zapf von Hesse en Schwerin, Alemania, en 1918. Diseñadora de tipos, calígrafa, docente y encuadernadora, es una de las pocas mujeres europeas tipógrafas reconocidas de la primera mitad del siglo XX.

Gudrun Zapf von-Hesse

Aprendió encuadernación, caligrafía y lettering y después de la Segunda Guerra Mundial, abrió su propio negocio de encuadernación de libros, enseñaba caligrafía en la escuela Städel y aprendió a grabar y cortar tipos en la fundición de tipos Bauer en Frankfurt.

Comisionada por la fundición Stempel desarrolló una brillante carrera como tipógrafa y con una fuerte base en la caligrafía, sus tipos son conocidos internacionalmente, entre los que podemos mencionar la Diotima, Columbine, Ariadna, Smaragd, y la Shakespeare Roman. Se casó con el diseñador de tipografía Hermann Zapf, pero siempre mantuvieron su carrera profesional de manera independiente. Entre diversos reconocimientos de prestigio, fue premiada en 1991 por el Frederic W. Goudy del Rochester Institute of Technology.

En 2018, Monotype ha lanzado la tipografía Hesse-Antiqua para celebrar su centenario cumpleaños.

Gudrun Zapf, Diotima specimen

También en Alemania Elizabeth Frielander (1903-1984), diseñó la tipo Elizabeth en 1930 por encargó de la Bauersche Giesserei de Frankfurt am Main. La fuente se cortó en 1938 cuando ella ya había huido del país por la persecución nazi.

Nombre del año.

50 aniversario de que Edna Beilenson fue nombrada Empresaria del año” en 1968.

Edna Beilenson

50 aniversario de que Edna Beilenson (1909–1981), impresora, tipógrafa, autora, diseñadora y editora de libros y propietaria de Peter Pauper Press, fuera nombrada “mujer empresaria del año” en EEUU en 1968 (Marqui´s Who is Who). Tras estudiar periodismo, fue copropietaria junto a su marido Peter Beilenson de la Peter Pauper Press desde 1931 hasta la muerte de Peter en1962, y después estuvo al mando de la misma hasta su muerte en 1981. Trabajó en composición tipográfica y diseño de libros con gran atención al color e introdujo el concepto de libros de bolsillo.

A Typographic Discourse for the Distaff Side

Dirigió The Distaff Side, un grupo de mujeres activas en la producción de libros, diseño gráfico, grabado, corte y composición tipográfica y publicaban colectivamente libros publicaciones satíricas impresas en diferentes imprentas vinculadas al grupo, posiblemente como respuesta a la organización Typophiles que no permitía la participación a mujeres.

Beilenson fue miembro activo de AIGA (Instituto Americano de Artes Gráficas), donde fue la primera presidenta desde 1958 a 1960, y posteriormente presidenta de la Goudy Society. En 1980, recibió el Goudy Award del Rochester Institute of Technology por su excelencia en tipografía, siendo la primera mujer en recibirlo.

En paralelo, la alemana Anna Maria Schildbach (1924), creadora de la Montan para la fundición Stempel AG en 1954, trabajó en dicha fundición hasta los años 50 cuando pasó a ser profesora de diseño.

Nombres en red.

Abriendo mundos en nombre de todas.

No son muchas las mujeres diseñadoras de tipos reconocidas hasta después de mediados del siglo XX. A partir de la década de los 80, debido a la revolución digital y los cambios en el diseño, se hacen más accesibles la formación en Tipografía, las nuevas herramientas y la creación de tipos. Estalla la creación de fuentes y se empieza a desdibujar la brecha de género en la tipografía.

Las mujeres hoy aún más forman parte de la teoría y práctica del diseño de Tipos y de la Tipografía. Con visión crítica y con apertura de miras más allá del alfabeto latino, se hibridan culturas y escrituras en equipos creativos para desarrollar proyectos no tan eurocentristas, reforzando lo local y las identidades gráficas frente a lo global. Europa y EEUU deberán dejar de creerse el “centro” de la industria tipográfica y de la escritura para conocer otras culturas que han desarrollado su propia escritura e industria, ya que todas ellas han sido “centro”. En todos los lugares ha habido demasiadas Anónimas.

Nombre reconocido.

50 aniversario del nacimiento de Laura Meseguer en 1968.

50 aniversario del nacimiento de Laura Meseguer (1968) en Barcelona, tipógrafa, diseñadora gráfica, y docente centrada en diseño editorial, lettering y diseño de tipos. Con nombre internacional diseña para marcas nacionales e internacionales, produce tipos que distribuye a través de la fundición Type-Ø-Tones, de la que es cofundadora, entre las que destacan Guapa, Adelita, Multi, Lola y Rumba, con la que obtuvo el Certificado de Excelencia TDC 2005 y el Atypi Letter 2011.

Laura Meseguer

Es coautora del libro Cómo crear tipografías. Del boceto a la pantalla (Tipo-e) traducido a varios idiomas y autora de TypoMag. Tipografía en las revistas (IndexBook).

Participa en proyectos de investigación y solución tipográfica como el Typographic Matchmaking in the Maghrib, en el que equipos de diseñadores de tipos europeos y árabes han investigado la escritura del Magreb y Andalucía para crear familias que incluyen armónicamente las escrituras árabe, latina y tifinagh. Así ha creado la familia multiscript Qandus en equipo con Kristyan Sarkis y Juan Luis Blanco, familia basada en el trabajo del calígrafo Al-Qandusi, donde Laura Meseguer se ha ocupado del alfabeto latino.

Meseguer es miembro de Atypi y está involucrada en Alphabettes.org, una plataforma para producción e investigación de letras, tipografía y diseño tipográfico, que apoya y promueve el trabajo de las mujeres en estos campos.

Laura Meseguer, Multi

Nina Stössinger (1978), de Basel (Suiza) es tipógrafa, diseñadora multimedia y programadora que se ha especializado en diseño de tipos para pantalla. Participa de Alphabettes desde sus inicios y es moderadora de Typedrawers, el foro para profesionales y entusiastas de la tipografía. Ha cocreado fuentes como la premiada FF Ernestine y Conductor y actualmente forma parte del equipo de Frere-Jones Type .

Nombre internacional.

10 aniversario de que Nadine Chahine fuese galardonada por TDC en 2008.

Nadine Chahine

10 aniversario de que Nadine Chahine (1978), tipógrafa libanesa y directora de Tipos y experta en legibilidad de UK Monotype, fuese galardonada en 2008 por la familia tipográfica Palatino Arabic por el Type Director´s Club (TDC), la principal organización internacional que apoya y refuerza la Excelencia en la Tipografía. Esta familia diseñada junto a Hermann Zapf para Linotype, está basada en la caligrafía Naskh y contempla elementos del estilo Thuluth.

Su trabajo de investigación se centra en aspectos de lectura y legibilidad en los diferentes alfabetos script como Árabe, Latino y Chino, y ayuda a que abramos nuestra perspectiva en cuanto a escrituras, lenguajes y posibilidades de comunicación.

Entre sus alfabetos, algunos de los cuales podemos encontrar en arabictype.com, incluye adaptaciones de tipos al árabe entre ellos Neue Helvetica Arabic, Frutiger Arabic, Univers Next Arabic, Koufiya y Palatino and Palatino Sans Arabic junto a Bad Homburg, por la que también recibieron en galardón de TDC en 2011; además de los tipos diseñados por encargo para corporaciones.

Nadine Chahine, SSt Arabic web

En la misma línea, la iraní Sahar Afshar es diseñadora de tipos como Athelas Arabic con Typetogether, e investigadora centrada sobre todo en escritura e impresión árabe e india, reivindicando otras historias alternativas a la occidentalizada.

Nombres por aprender.

5 aniversario de que María Pérez Mena participara en la creación de la tipografía EHU, en 2013.

María Pérez Mena

5 años que se presentó la tipografía EHU, la tipografía corporativa de la Universidad del País Vasco diseñada por Letraz, el grupo de Investigación en Diseño Gráfico y Tipografía de la UPV, en el que se integró María Pérez Mena siendo estudiante de doctorado en un proyecto dirigido por el profesor Eduardo Herrera, junto con Leire Fernández y Daniel Rodriguez Valero. El proyecto de esta tipografía, que plantea un recurso para la gestión de la identidad visual escrita y una solución para la combinación de las dos lenguas oficiales en las comunicaciones, es el más importante desarrollado en el estado y el primero a nivel europeo en el ámbito universitario. María Pérez, diseñadora gráfica especializada en diseño de tipos, y que actualmente continúa su formación en aspectos funcionales y sociales de la tipografía, forma parte de la nueva generación de diseñadoras que tiene la posibilidad de poder acceder a información y al legado de otras autoras pasadas y coetáneas, y de formarse junto a grandes nombres en escuelas superiores en las que no se sienten Anónimas.

En el Segundo Congreso de Diseño Gráfico celebrado en Bilbao en junio de 2018, presentó la comunicación “Lenguaje inclusivo a través de la tipografía” dentro del marco Diseño gráfico y perspectiva de género.

EHU Font Especimen

Como teórica, destacamos a Elena Veguillas de Bilbao (País Vasco), investigadora con especial interés en la tipografía, escritora y diseñadora gráfica que forma parte del equipo de Typetogether y residente en Londres. Nos acerca reflexiones sobre la tipografía y los tipos, a través de colaboraciones en gráffica, don serifa y Unos tipos duros y en su proyecto typographystudies.com, donde comparte reflexiones sobre tipografía y tipos y facilita recursos para conocer mujeres vinculadas a la tipografía.

En nombre de todas.

Galardón 2018 TCD Medal para Fiona Ross.

En 2018, Fiona Ross, diseñadora de tipos, consultora, autora y docente, ha recibido el TCD Medal, el máximo galardón del Type Director´s Club, siendo la 31ª galardonada y la 3ª mujer en recibirlo, tras Paula Scher en 2006 y Louise Fili en 2015.FF

Fiona Ross

La inglesa Fiona Ross a lo largo de cuatro décadas, se ha especializado y ha creado algunas de las tipos no latinas más influyentes y reconocidas y ha impulsado un interés, apreciación y comprensión en las tipografías no latinas. En 1978 se integró en Linotype liderando el departamento de Tipografía No-Latina hasta 1989, siendo la primera mujer con cargo de Dirección en la compañía y contando con un grupo amplio de mujeres profesionales graduadas en su equipo. Muchas de la tipos creadas en ese departamento, basadas en escritura India y Árabe se han convertido en las más utilizadas del mundo, dado que la población que lee Bengalí es semejante a la población de Estados Unidos y la que utiliza el Devaganari es aún superior. En los noventa fue consultora de compañías como Apple, Adobe, Linotype y Quark y diseñó tipos en equipo.

En 2003 se integra como profesora de tipografía no-latina en la Universidad de Reading, Inglaterra, en el departamento de Tipografía y Comunicación Gráfica, y ha sido autora de un libro y numerosos artículos desde donde ha influido a las nuevas generaciones de diseñadoras y diseñadores. Entre sus inquietudes, trabajos y ponencias, está visibilizar el trabajo de las mujeres en la tipografía.

Fiona Ross, Adobe Devanagari

Al mismo tiempo, la estadounidense Kris Holmes (1950), es la creadora de cientos de fuentes, entre ellas, Lucida, Geneva, Mónaco, o Chancery. Ha sido docente de tipografía en varias Escuelas y Universidades de Arte y Diseño y es una de las diseñadoras de tipos y calígrafa más influyentes de nuestra época.

Nombres futuros.

Difunde tu nombre.

Detrás de cada tipografía hay unas historias y unas personas que la han creado.

Frente a las 5.000 fuentes catalogadas hace un par de décadas en muestrarios de distintas fundiciones de tipos móviles, linotipia y fotocomposición, hoy en día se estima que contamos con más de 150.000 fuentes tipográficas digitales.

Para proyectos más personalizados, además de las fuentes por encargo, han resurgido el lettering y la caligrafía donde encontramos grandes letristas y tipógrafas como Jessica Hische o Martina Flor o calígrafas como Katharina Pieper o Faheema Patel.

El futuro inmediato en la tipografía se presenta como fuentes programadas adaptables al entorno, más líquidas como las variable fonts. Cada vez se abre más el código, la mirada intercultural y la producción y el manejo de tipos es más accesible que nunca. Pero el diseño de tipos es un proceso de creación laborioso que requiere de alta especialización, que no siempre se reconoce y remunera como es debido.

Difunde sus nombres.

En este futuro de la tipografía ya participan multitud de mujeres. Investigadoras e historiadoras proponen una reflexión en torno a la evolución del sector, al trasfondo político de las letras empleadas al diseñar, además de a lo evocativo y funcional que tiene la elección tipográfica que hacemos.

Aun así, hoy, a pesar de que como estudiantes de tipografía se concentren más mujeres, todavía los hombres tienen más presencia en los medios y actos públicos vinculados a la Tipografía y conocemos menos nombres de mujeres que de hombres profesionales.

Se van reconociendo algunas de las Anónimas del pasado, pero se han olvidado demasiadas.

Que se difundan sus nombres, que se escriban en clase, en redes, en libros, en los créditos de tus creaciones, escribamos nuevos nombres con sus tipografías.

Les pondremos nombre, apellido y a ser posible cara.

Sé que esto se va a difundir aunque yo sea Anónima, porque seguro que tú también lo eres.

Women Typographical Union, 1909 NYT
Itziar Aranburu Garcia

Referencias:

Disculpad si me olvido de algún nombre.

Origen imágenes:

Escribas, impresoras y tipógrafas

Este artículo fue publicado en la página Mujeres con ciencia y lo comparto tal cual se presenta y bajo la autoría de Marta Bueno Saz.

Las mujeres siempre han estado presentes en el mundo de la escritura, en el contenido y en la forma. Es en esta última en la que nos centraremos en el texto, desde la elaboración de tipos móviles hasta el diseño de tipos digitales. Este legado indispensable en la evolución de la tipografía merece su lugar en la historia del libro. Las mujeres que trabajaban en las imprentas han pasado desapercibidas y pocas veces, aparecen sus nombres en los libros que salían de los talleres. Cuando algo no se nombra, no existe, se niega su identidad. ¿Y por qué es así? Muchas veces la causa es la arrogancia de egos públicos, o la intención selectiva de los historiadores oficiales o, quizá, el desconocimiento de una creación hecha en la sombra…

Es paradójico que las profesionales que se dedicaban a hacer letras para imprimir el nombre de los demás no vieran el suyo impreso. En la evolución de la escritura y la tipografía hay sobre todo nombres masculinos y nos sorprende conocer tantos de tantas mujeres que se quedaron en el tintero.

Pero si vamos más atrás en el tiempo, aun nos sorprenderá más saber de la existencia de mujeres escribas transcribiendo letra a letra documentos del siglo IV, según registró en aquella época Eusebio de Cesarea (EH 6.23.1–2). Después continuaron existiendo mujeres en el oficio de copistas o amanuenses, como queramos decir, pero casi todas las autorías de mujeres que trabajaban en los scriptoria fueron anónimas, sin que sus nombres aparecieran en los libros que pacientemente escribían e iluminaban. Igual que en los monasterios de hombres, en los de mujeres también se escribían libros a mano, procurando la perfección de las letras, copiando una a una incluso sin saber leer. En ocasiones esto era deseable por parte del prior o la abadesa porque consideraban que el conocimiento no podía ser bueno para las almas de monjes y monjas, sobre todo si se trataba de medicina interna o sexualidad. Las iluminaciones o dibujos ornamentales al inicio de cada capítulo se elaboraban con pigmentos preciosos reservando el pan de oro  o el azul ultramar (lapislázuli) a los o las mejores miniaturistas.

Clara Hätzerlin (1430-1476) fue una de estas escribas profesionales, que hacía su trabajo de copista cuando ya se imprimían los primeros incunables en Augsburgo, Alemania. Transcribía colecciones de canciones y poemas y era una de las veinte escribas reconocidas en esa época en Alemania. Los libros que elaboraba eran de una calidad excepcional.

Vemos que a finales del siglo XV convivían mujeres copistas de scriptoria con impresoras en negocios familiares y en las imprentas de los conventos. En 1476, en el convento de San Jacopo di Ripoli en Florencia las monjas imprimían incunables, con el primer registro de una mujer cajista en sus cuadernos de 1480.

Recordemos que los incunables son los libros impresos entre la aparición de la imprenta, en 1450, y el 1 de enero de 1501, que trataban de imitar con exactitud los libros copiados a mano e incluso dejaban un hueco al inicio de cada capítulo para dibujar después la miniatura.

Las imprentas independientes eran negocios familiares; talleres de impresión que incluían la vivienda para que las hijas, esposas o viudas pudieran trabajar en el proceso de elaboración de un libro: la creación y montaje de los tipos, la fabricación de la tinta, la impresión y corrección de los textos y por último la encuadernación. Aún no sabemos con certeza qué trabajos realizaron cada una de ellas.

Durante siglos, las tipógrafas se han dedicado al oficio de componer e imprimir con tipos en relieve de plomo (el plomo es el metal con una temperatura de fusión relativamente baja), que se obtenían de moldes de madera tallados con la letra o el signo ortográfico que se necesitara, pero ésta y otras tareas las firmaba el hombre que dirigía el taller, lo que hace difícil hoy día conocer la autoría de las mujeres en la impresión.

Anna Rügerin es considerada la primera mujer tipógrafa que escribió su nombre como impresora en el colofón de un libro en 1484 en una imprenta, ya de su propiedad tras enviudar, en Augsburgo. En Francia, Charlotte Guillard dirigió la imprenta Soleil d’Or en 1518, en la que trabajaba desde 1502. Ese año murió su marido y pasó a ser una de las impresoras más importantes de París.

El colofón de Sachsenspiegel: Landrecht, impreso en Augsburgo por Anna Rügerin (22 junio 1484). Wikiwand.

Entre 1550 y 1650, al menos ciento treinta y dos mujeres participaron de manera activa en la producción o venta de libros destinados exclusivamente al mercado británico. Pero muy pocas pudieron firmar sus trabajos. En Italia, Girolama Cartolari, nacida en Perugia, fue una excepción que firmó sus impresiones. Trabajó en la imprenta familiar en Roma y pudo indicar su autoría de manera oficial tras la muerte de su esposo desde 1543 hasta 1559.

En España, Juana Millán, Isabel de Basilea y Jerónima Galés son algunas de las mujeres pioneras que, en el siglo XVI, dedicaron su vida al mundo de la impresión. Las tres continuaron con el trabajo de sus maridos al enviudar. Su gran aportación a la historia de la imprenta y la tipografía debe ser reconocida. Vivieron en una sociedad que excluía a la mujer de los ámbitos profesionales y culturales; una sociedad en la que tuvieron que aceptar grandes limitaciones tanto sociales como legales.

Juana Millán es la primera mujer impresora en España que firmó con su propio nombre (Luana Milliana) en 1537. El libro Hortulus passionis es la primera obra en España en la que una mujer aparece con su propio nombre como responsable de la impresión de un libro.

Isabel de Basilea fue hija, esposa y madre de impresores. Su padre, Fadrique de Basilea, era uno de los más importantes impresores en España y tenía un taller magnífico en Burgos. El negocio lo heredó Alonso de Melgar al casarse con Isabel. Cuando murió éste, ella volvió a ser propietaria única. Nunca apareció en las indicaciones tipográficas con su nombre.

Jerónima Galés también fue impresora en el siglo XVI; ejerció esta labor mucho tiempo y propuso muchos proyectos editoriales y publicaciones de excelente calidad. Heredó la imprenta en 1556 a la muerte de su marido. Existen varios documentos donde se menciona la pericia y excelencia de Jerónima como impresora.

Todas ellas y muchas otras ocuparon puestos en las imprentas y dejaron su huella en el mundo editorial; podemos encontrarlas consultando las referencias del final del artículo: un estupendo Diccionario de mujeres impresoras y libreras o una entrada reveladora de la página de la Biblioteca Nacional de España: Las primeras impresoras. Pero aquí vamos a dar un salto hasta el siglo XIX. La Revolución Industrial produjo cambios derivados de la mecanización de la producción, que transformarán el negocio de la impresión tipográfica. Las tareas se especializan y cada trabajador tendrá un cometido concreto en la elaboración de un libro. Los talleres de impresión y tipográficos dejaron de ser estrictamente familiares y pasaron a estar liderados por hombres que además formaban y dirigían a otros hombres. De esta manera las mujeres en Europa quedaron excluidas de ciertas funciones cercanas a la tipografía y pasaron a otras áreas como la ilustración o la encuadernación.

Mientras, en Estados Unidos los movimientos por los derechos de las mujeres impulsaron de nuevo la formación e inclusión de las mujeres en las profesiones vinculadas a la tipografía. Ya vimos que en los comienzos de la imprenta las mujeres fabricaron tipos móviles rellenando con plomo los moldes de madera, pero también dedicaron tiempo al diseño de las letras dibujando y quizás tallando sus creaciones. Sin embargo, no es hasta el siglo XX cuando se habla de la primera mujer diseñadora de tipos.

Augusta Lewis Troup (1848-1920), sindicalista, tipógrafa y periodista estadounidense, creó el Women’s Typographical Union en octubre de 1868 en Nueva York, para promover y defender los intereses de las asociadas, vinculadas a la tipografía e imprenta. En 1868 en Nueva York, había alrededor de 200 mujeres trabajando como tipógrafas, siendo en torno al 20 % del total de las personas empleadas en las imprentas. Aun así, la Society of Printers, creada en 1905 para el estudio y avance del arte de impresión, no permitió la incorporación de mujeres hasta 1974.

Si volvemos la mirada a Europa, Emily Faithfull alzó la voz a favor del voto de las mujeres en The Times y en múltiples conferencias y fue nombrada impresora y editora de la reina Victoria. Medio siglo después, Hildegard Henning es considerada la primera mujer a la que se reconoce la autoría en la creación de un tipo para fundición (palabra que relacionamos con la fusión del plomo necesaria para rellenar los moldes). Fue la creadora de Belladonna para la fundición Julius Klinkhardt en 1912, en Leipzig, Alemania.

Gudrun Zapf von Hesse nació en Schwerin, Alemania, en 1918. Aprendió encuadernación, caligrafía y rotulación y después de la Segunda Guerra Mundial, abrió su propio negocio de encuadernación de libros, daba clases de caligrafía en la escuela Städel; grababa y cortaba tipos en la fundición Bauer en Frankfurt.

Las diseñadoras de tipos reconocidas por su nombre en las fundiciones no son muchas hasta la segunda mitad del siglo XX. A partir de la década de los 80, debido a la revolución digital y los cambios en el diseño gráfico, se hacen más accesibles la formación en Tipografía y las nuevas herramientas para programar y diseñar. Estalla la creación de fuentes (palabra que viene del latín fundere = fundir) y se empieza a estrechar la brecha de género en la tipografía.

Las mujeres diseñadoras de tipos son creativas, críticas y van más allá del alfabeto latino, trenzan culturas y escrituras en equipos que ponen en alza las identidades gráficas locales frente a lo global. Un ejemplo puede ser Fiona Ross, diseñadora de tipos, consultora, autora y docente, quien en 2018 recibió el TCD Medal, el máximo galardón del Type Directors Club. Se convirtió así en la 31ª persona premiada y la tercera mujer. Muchos de sus tipos, basados en escritura hindú y árabe se han convertido en los más utilizados del mundo; la población que lee bengalí es tanta como la estadounidense y la que utiliza el devaganari es aún superior. En los noventa fue consultora de compañías como Apple, Adobe, Linotype y Quark.

Detrás de cada tipografía hay historias de equipos y personas que crean y se cuestionan cada letra, que se plantean su legibilidad, su estética, su identidad; intentan que sean accesibles, duraderas e incluso afines a la ideología del usuario. Frente a las 5 000 fuentes catalogadas hace un par de décadas en muestrarios de distintas fundiciones de tipos móviles, linotipia y fotocomposición, hoy podemos estimar más de 150 000 fuentes tipográficas digitales. Además, se diseñan tipos por encargo, para proyectos personalizados, y resurge el lettering y la caligrafía, donde encontramos grandes letristas y tipógrafas como Jessica Hische o Martina Flor o calígrafas como Katharina Pieper o Faheema Patel.

En un futuro no muy lejano la tipografía proporcionará fuentes programadas adaptables a cualquier entorno, más líquidas como las variable fonts que son letras deformables a las que podemos estirar, engrosar, cambiar la inclinación, quitar o poner serifas o remates, etc. En lugar de tres ficheros, por ejemplo,  para una letra (redonda, cursiva y negrita) tendremos sólo uno y con todas las gamas intermedias entre los tres estilos anteriores. Cada vez se abre más el código y la producción y el uso de tipos es más accesible.

Hemos visto que han quedado relegados al olvido demasiados nombres de mujeres escribas, impresoras y tipógrafas. Sería bueno sacarlos a la luz en las aulas, en libros de texto, en manuales de historia de la escritura, en medios de comunicación y, ¿por qué no?, buscar, por curiosidad, la autoría de las letras utilizadas en nuestros escritos o nuestras lecturas.

Referencias

Sobre la autora

Marta Bueno Saz es licenciada en Física y Graduada en Pedagogía por la Universidad de Salamanca. Actualmente investiga en el ámbito de las neurociencias.

Entrevista a Hugo Peller. Marie Trottier

Hugo Peller al centro vestido de bata

Entrevista con Hugo Peller

El 19 de junio pasado, el señor Hugo Peller, encuadernador suizo de reputación internacional, fue invitado a Montreal para una conferencia en la Biblioteca Nacional y un taller de demostración de dos días sobre la técnica de dorado y marmoleado de cantos.

Su visita aquí concluyó una larga serie de demostraciones en los EE. UU. Nacido en Soleure en 1917, el Sr. Peller está casado, es padre de tres y abuelo de ocho. Con renovada pasión, energía y curiosidad, Hugo Peller ha ejercido su profesión durante un período de cincuenta años. En sus palabras «Es un arte noble que mantiene al practicante joven para siempre». Nos reunimos con él la víspera de su partida a Suiza.

MT: Sr. Peller, ¿cuáles fueron sus primeros contactos con la encuadernación? 

HP: Empecé a encuadernar libros en 1934 cuando tenía diecisiete años. Mi padre era encuadernador comercial. Por observación, sentí que lo podía hacer algo mejor. Leí mucho y pensé que el corazón de un libro, el interior, necesitaba una cubierta, algo que le diera nobleza desde lo que pudiéramos imaginar una historia del libro. Mi hermano también hizo encuadernación. Desafortunadamente, en este momento, no se podía estudiar el oficio en Suiza.

MT: ¿No había una escuela de encuadernación en Suiza? 

HP: Sí, ciertamente había una escuela, pero no era lo suficientemente buena para mí. No era lo que buscaba. Había visto encuadernaciones francesas, alemanas, italianas e inglesas. . . las encuadernaciones francesas me atrajeron más. La única forma de estudiar realmente el arte era ir a Francia.

MT: ¿Por qué la encuadernación francesa? 

HP: Solo hay que tocar una encuadernación francesa, cerrar los ojos y se hace la música. La técnica es perfecta y el efecto agradable. Considero que la encuadernación alemana es demasiado pesada; las tablas son demasiado gruesas y no permiten trabajos delicados. En cuanto a la encuadernación italiana, parece que desde la inundación de Florencia los italianos se han orientado más hacia la restauración que hacia la encuadernación. Como vimos en la última competición de Paul Bonnet en Ascona, las encuadernaciones italianas no estuvieron representadas. Además, es evidente la encuadernación comercial más sofisticada, en detrimento de la encuadernación manual.

MT: Entre 1934 y 1938 fuiste aprendiz de encuadernador con un año de estudios en Estrasburgo, ¿podrías contarnos sobre tus estudios? 

HP: Creo que fue en Estrasburgo donde aprendí el arte. Después de la guerra regresé a Francia para continuar mis estudios en París en la Escuela Estienne del profesor J. Jeanne. Fue aquí donde aprendí, en particular, el arte del dorado y la encuadernación comercial.

MT: ¿Cuál era el ambiente en Francia en este período? 

HP: En 1945 la vida era muy difícil, la gente carecía de todo. En cuanto a los encuadernadores, trabajaban de forma aislada en sus tiendas y era difícil, si no imposible, ponerse en contacto con un maestro encuadernador. En París, cuando uno lo busca se necesita mucha tenacidad ya que es difícil penetrar en sus círculos para conocer sus secretos. Por mucho que se admire la obra de los grandes maestros, no se sabe cómo trabajan. Te cuento una historia: en ese momento me fascinaban las encuadernaciones de un tal Plummel; Encontré su trabajo único, de hecho fantástico y me dije a mí mismo. . . Debo ver absolutamente cómo funciona este Plummel. . . Un día descubrí su dirección y fui allí. Llamé a su puerta con un paquete de café bajo el brazo. Debo decirles que, en este momento en París, era casi imposible conseguir café. Cada mes recibía de Suiza un paquete de arroz, queso y café. Así que llamé y esperé. . . Contestó la señora Plummel. Le expliqué que era estudiante de Estienne, que había visto muchas de las encuadernaciones de su marido, que su trabajo me parecía fantástico y quería conocerlo. Ella comenzó a decirme que él no estaba allí. Le ofrecí el paquete de café. . . la puerta se abrió más y ella presentó a su marido. A partir de este momento tuve acceso a su taller y vi todo, cómo trabajaba, sus herramientas, su técnica, sus pequeños trucos. Fue increíble ver cómo trabajaba el maestro. Visité a Plummel muchas veces y aprendí mucho. Creo que las clases magistrales son buenas pero no permiten dominar la técnica. La teoría debería ocupar el segundo lugar. Hoy en día hay demasiados libros sobre la teoría de la encuadernación; No es bueno empezar leyendo estos libros sin ver cómo se hacen las cosas en la práctica.

MT: ¿Es por eso que considera importantes las demostraciones? 

HP: En efecto, creo que es la mejor manera de aprender el oficio. Después, hay que leer mucho. Esta es la razón por la que viajo tanto, para dar demostraciones y transmitir mi ciencia y técnicas de trabajo a jóvenes encuadernadores que tienen muchas ganas de aprender.

MT: ¿Qué hiciste cuando terminaste tus estudios en Francia? 

HP: Estaba decidido a ganarme la vida como encuadernador. Yo era muy pobre. Regresé a Suiza y comencé a buscar clientes; Fui a sociedades de bibliófilos, a exposiciones … a grupos donde habría clientes serios que apreciaban un libro bien encuadernado y buscaban una carpeta. Tuve que demostrar mi valía.

MT: ¿Fue fácil encontrar trabajo? 

HP: Tengo que decir que todo lo que tengo hoy lo gané a través de mi oficio, pero era difícil ganarme la vida como encuadernador. Tuve la oportunidad de trabajar para un editor de libros para bibliófilos. Editó libros para los mejores autores, uno de los cuales fue Herman Hesse. Encuaderné a mano más de quinientos libros para Hesse. Determinamos los precios juntos, cuero completo: 200 francos suizos, medio cuero: 100 francos suizos, en papel: 50 francos suizos. Recibimos muchos pedidos. Fue un trabajo enorme para mí, pero me dio la oportunidad de perfeccionar mi técnica y aprendí a trabajar rápido y bien. A partir de aquí empecé a conseguir buenos clientes y a hacer encuadernaciones únicas.

MT: ¿Qué significa un buen cliente para ti? 

HP: Es un bibliófilo que busca un buen libro y luego un buen encuadernador. Tengo clientes con los que tengo total libertad para hacer la encuadernación. Esta libertad me permite ser muy creativo. Busco constantemente nuevas ideas en la composición del diseño, así como técnicas experimentales.

MT: ¿Es la encuadernación realmente importante en Suiza? 

HP: La encuadernación no se considera esencial en Suiza. Sin embargo, si quieres ejercer la profesión es posible encontrar clientes porque allí hay muchos amantes de los buenos libros. Puede ganarse la vida siempre que trabaje con estilo y una buena técnica, de lo contrario perderá a sus clientes. Los bibliófilos sólo pagarán bien si el trabajo está bien hecho.

MT: ¿Qué podemos hacer para que la encuadernación sea más apreciada? 

HP: Tenemos que exhibir. A menudo me decían que no valía la pena mi esfuerzo en hacer la encuadernación a mano, que es demasiado caro y nunca se vendería; pues te cuento la experiencia que tuve, tres veces. La primera vez fue una exposición en Alemania en la Galería Stanberg. Mostré veinte libros en cuero completo, mitad cuero, en pergamino y encuadernaciones en mitad cuero y papel y los vendí todos. Luego busqué libros e hice una segunda exposición en Estocolmo, Suecia. Mostré quince libros y los vendí todos. Hice una tercera exposición en Dinamarca donde nuevamente mostré quince libros y los vendí todos. Por eso te digo. . . Cuando haces quince libros, bien encuadernados, tienes clientes. Verá, es importante mostrar lo que puede hacer.

MT: ¿Qué, en su opinión, es un buen encuadernador? 

HP: Sobre todo es uno con muy buena técnica, que sabe coser, corta bien el cuero, que puede estilizar y producir un diseño no tan mal; sobre todo alguien que se complace en la profesión que, para mí, es la más grande del mundo.

MT: ¿Por qué dices eso? 

HP: Porque es una profesión que te mantiene joven, siempre actualizado, esperando nuevas ideas, nuevos descubrimientos y nuevos materiales. Los materiales vienen en muchas formas de papel, cartón, madera, pergamino, cuero, cajas, fundas, etc.

MT: ¿Cuánto tiempo lleva entonces convertirse en un buen encuadernador? 

HP: Para empezar, se necesitan años, al menos de cinco a seis años de estudio y trabajo duro.

MT: En 1955, se convirtió en miembro de los ‘Maestros encuadernadores‘, donde durante diez años fue segundo presidente. ¿Qué son los ‘Maestros encuadernadores‘?

HP: Es una sociedad alemana en la que, para ser admitido, presentas 4 libros a un jurado. Durante mi cargo como segundo presidente organizamos talleres en Europa … París, Estocolmo, Copenhague, Soleure. Fundamos simposios, iniciamos demostraciones para perfeccionar nuestros descubrimientos conjuntos. Teníamos carpetas de todos los países, no solo miembros de la sociedad. Fueron maravillosas ocasiones para compartir nuestros conocimientos adquiridos, para tomar conciencia de nuevas herramientas y técnicas que no eran ampliamente conocidas. La sociedad ahora se está concentrando en exposiciones, pero espero que los simposios vuelvan.

MT: ¿Organizó otros simposios después de eso? 

HP: En 1974 organicé y realicé un simposio internacional en Soleure. Los encuadernadores vinieron de todos los rincones del mundo, incluido Donald Etherington, quien, en mi opinión, es uno de los mejores de los Estados Unidos. Actualmente es Director de Conservación en Austin. * En Soleure formamos grupos, trabajaron juntos y dieron demostraciones. . . fue muy alentador. Un simposio puede realizarse en cualquier lugar, siempre que los encuadernadores acepten compartir sus descubrimientos, sus ideas, su trabajo.

MT: En tu currículum mencionas una exposición en Sao Paulo en 1972. ¿Hay buenos encuadernadores en América Latina? ¿Tienen una escuela allí? 

HP: Sí, hay buenos encuadernadores pero tienen problemas, buscan técnica. Esta es una artesanía que viene de la tradición, que no se tiene en América Latina, ni en América del Norte. Estos son países jóvenes que no tenían la realeza y la aristocracia que le dio la mayor parte del trabajo a los encuadernadores. Además, la clientela que puede apreciar y dominar una buena encuadernación es pequeña. Aquí todavía nos preguntamos qué es una buena encuadernación, pero en Europa no surge la pregunta, la encuadernación es una parte integral de la cultura europea. Por otro lado, hemos estado ayudando en la formación de asociaciones de encuadernadores para promover esta noble profesión: Dallas, Austin, Boston y aquí L ‘ARQ. **

MT: M. Peller, ¿tiene una encuadernación que le guste especialmente? 

HP: Hay una obra que me gusta mucho: es una serie de dieciocho libros ilustrados, titulada ‘La Ville’. *** Hice un diseño de líneas asimétricas a lo largo de los lomos y portadas de los dieciocho libros. Me gusta el diseño en el lomo porque, para mí, el lomo es la cara del libro.

MT: Háblame de diseño. 

HP: Al encuadernar un libro, el diseño es el mayor problema. A veces me toma diez minutos encontrar un diseño, pero a veces puede llevar un año. La técnica no es un problema, pero el diseño es diferente. Para empezar, no puedo diseñar si no estoy inspirado, satisfecho con mi idea y tengo que estar de buen humor. Para mí, el diseño comienza con un pensamiento, una vez que la idea se fija en mi cabeza, puedo empezar. Siempre he dibujado desde que era niño. Me gustan los colores, me gusta la forma. Una vez que mi idea está fijada, decido el material y las herramientas que necesitaré. 

MT: ¿Tiene alguna preferencia en el diseño? 

HP: Me gusta todo, todo me interesa. La técnica cambia con el tamaño del libro. Diseñaré cualquier cosa que aumente el valor del libro a encuadernar.

MT: ¿Siempre haces un diseño? 

HP: Sí, hice un diseño para cada uno de los quinientos libros para Hermann Hesse. Es importante que el encuadernador tenga la libertad de concebir y producir un diseño para los libros que se le presentan. 

MT: ¿Hay algún pintor que te haya inspirado a lo largo de tu carrera? 

HP: Me gustan todos los pintores pero en particular Hans Emi, con quien investigué mucho, especialmente sobre la técnica del dorado con diseño de bordes. En 1975 participé en la exposición Hans Emi en la Biblioteca Real de Estocolmo. A veces, el Sr. Emi hace el diseño y yo hago la encuadernación. 

MT: ¿Es importante para ti la titulación de un libro? 

HP: Cuando busca en una biblioteca y no puede ver el título, corre el riesgo de no ver el libro. Para mí, es muy importante poder identificar un libro cuando lo alcanzo en el estante. No puedo pensar en un solo libro que no haya titulado. Siempre encuentro la forma de hacer el título.

MT: ¿Entonces el título puede estar en cualquier lugar? 

HP: No, siempre debe estar en el lomo. Si el libro es muy delgado, puede estar en la caja. 

MT: ¿Qué opinas de livres-objets? 

HP: Me gusta mirarlos pero no puedo hacer ‘livres-objets’. Sé muy bien que es una idea nueva y me gustan las ideas nuevas pero, para mí, una encuadernación es una encuadernación y un objeto es un objeto. Quizás sea peligrosa esta tendencia moderna a olvidar que el libro es el punto de partida y la encuadernación es el no objeto.

MT: ¿Alguna vez te ha pasado que te niegas a encuadernar ciertos libros? 

HP: A veces he tenido que hacerlo. Ocurre con libros de valor inferior pertenecientes a los nuevos ricos, los incultos. Querían poner una encuadernación muy cara a un libro de mala calidad, es decir un libro de papel inferior. Lo único que quieren estas personas es poder demostrar que pueden tener libros encuadernados por un maestro, sin embargo, poder evaluar o apreciar el trabajo ellos mismos.

MT: Y si el tema o autor de un libro no le interesa, ¿puede encuadernarlo de todos modos? 

HP: Mientras la edición sea buena, con papel de calidad, buena tipografía, la encuadernaré. El estilo será sencillo pero bueno y la técnica perfecta. 

MT: Descríbanos un día en su taller. 

HP: Desayuno y luego doy un pequeño paseo por el bosque. Es importante estar con la naturaleza, me permite ordenar mis pensamientos y poner la cabeza en orden; también es una fuente de inspiración para el diseño. Luego voy a mi tienda y puedo quedarme allí hasta la una de la mañana si tengo un trabajo sin terminar. En cualquier caso, no puedo dormir sobre el trabajo sin terminar. Cuando hace buen tiempo, puedo llevar mi mochila y pasar un día en la montaña. Tengo una pequeña cabaña en las Juras y a veces paso un día allí con un amigo. Las montañas me apaciguan, tienen una influencia tranquilizadora. En 1959, fui al Himalaya. Fue una de las mejores cosas de mi vida porque las montañas son muy importantes para mí.

MT: ¿Podría contarnos otros momentos importantes de su vida? 

HP: El día que elegí entre encuadernar cien libros por hora a máquina y encuadernar completamente a mano. Nunca me arrepiento de mi elección. También está mi visita a Canadá.

MT: ¿Qué consejo puede dar un encuadernador con cincuenta años de experiencia en su haber a un encuadernador joven? 

HP: Comete muchos errores porque es la única forma de aprender el oficio, saber ir despacio. 

MT: ¿Ha pensado en escribir un libro sobre encuadernación? 

HP: La profesión se encuentra en un estado constante de investigación y descubrimiento. Todavía no puedo escribir un libro sobre encuadernación, en este momento, porque no puedo decir lo que descubriré mañana.

MT: M. Peller, gracias por esta entrevista y buen viaje a casa.

Referencias

*en el HRHRC: Harry Ransom Humanities Research Center of the University of Texas at Austin

**L’ARQ: L’Association Des Relieurs Du Quebec. Trad.: Asociación de Encuadernadores de Quebec.

***’La Ville’ trad.: ‘La ciudad’

Esta entrevista fue realizada por Marie Trottier para la revista de la Guild of Book Workers No. 26 disponible en su lengua original en su página web.

Me di a la tarea de buscar una encuadernación del maestro Hugo Peller ya que no conocía su trabajo y el libro que mencioné en mi post anterior es un poco dificil de adquirir. Los dejo con una media encuadernación en cuero y papel decorado a mano que hizo a Hans Erni, espero haya sido de su agrado la traducción y este portafolio.

Israel. Hans Erni. Encuadernación de Hugo Peller
Israel. Hans Erni. Encuadernación de Hugo Peller
Israel. Hans Erni. Encuadernación de Hugo Peller
Israel. Hans Erni. Encuadernación de Hugo Peller
Israel. Hans Erni. Encuadernación de Hugo Peller
Israel. Hans Erni. Encuadernación de Hugo Peller
Israel. Hans Erni. Encuadernación de Hugo Peller
Israel. Hans Erni. Encuadernación de Hugo Peller
Israel. Hans Erni. Encuadernación de Hugo Peller (detalle)
Israel. Hans Erni. Encuadernación de Hugo Peller
Israel. Hans Erni. Encuadernación de Hugo Peller
Israel. Hans Erni. Encuadernación de Hugo Peller

Hugo Peller. Maestro encuadernador

Hugo Peller en la Universidad de Texas en Austin. Junio de 1987

Hugo Peller nació en 1917 en Solothurn, Suiza, fue hijo de un maestro encuadernador. La mayor parte de su vida, excepto los años de guerra, la dedicó a aprender, practicar y enseñar encuadernación. Realizó su aprendizaje como encuadernador de 1934 a 1938, seguido de un año de estudios en Estrasburgo, Francia. Durante 1945 y 1946 estudió en la École Estienne de París.

Fue profesor en la Gewerbeschule (escuela de oficios) en Solothurn de 1946 a 1967 y miembro fundador y director de la escuela de encuadernación artística, Centro del Bel Libro, en Ascona, Suiza de 1978 a 1983. En 1955 fue elegido como miembro de los «Maestros en el arte de la encuadernación» (MDE) y se desempeñó como su vicepresidente de 1961 a 1966. Hugo Peller ganó muchos premios, sus libros han sido exhibidos internacionalmente y se encuentran en muchas colecciones privadas.

De derecha a izquierda: Hugo Peller, Don Etherington, Jane Boyd, and Decherd Turner, director del Harry Ransom Center de la Universidad de Texas.

Durante varios años, Hugo Peller y su familia pasaban dos semanas, en febrero, con amigos en Wehmais, Finlandia donde realizó simposios entre 1987 y 1989. Allí también desarrolló un contenedor para libros que él llama la «Caja Wehmais», un estuche en el que la tapa tiene un abertura en el medio que se pliega y desplaza el libro. En 1990, se publicó el libro Der Buchbinder Hugo Peller en Berna, Suiza. El maestro falleció en el año 2003.

Caja Wehmais hecha en el taller El Ombligo del Libro.

El guardián de los códices del Sinaí

El padre Justin con uno de los manuscritos conservados en la biblioteca del monasterio de Santa Catalina (Egipto).

A la sombra del monte egipcio, la biblioteca del remoto monasterio de Santa Catalina, una de las más antiguas del mundo, abre sus puertas para mostrar su ambicioso proyecto de preservación de documentos.

El padre Justin se muestra como un hombre retraído, introspectivo y sereno. Pero este monje espigado, de larga barba blanca y ropas polvorientas del monasterio de Santa Catalina, uno de los conventos cristianos en activo más antiguos del mundo, no puede evitar sonreír cuando habla de los tesoros que protege en su biblioteca.

Enclavado en un cañón a la sombra del monte Sinaí, en el sur de la península homónima de Egipto, el remoto monasterio, con una veintena de capillas, fue levantado en el año 565 por el emperador Justiniano para proteger un templo levantado dos siglos antes cerca de donde se cree que Moisés habría recibido los diez mandamientos. Desde entonces, jamás ha sido abandonado.

El monasterio de Santa Catalina (Egipto), a la sombra del monte Sinaí.

En el pasado, los preciados manuscritos del monasterio se guardaban en tres lugares: las copias de los evangelios y de los libros que se necesitaban para el culto a menudo dormían en un depósito de su pequeña pero opulenta iglesia; las obras que los monjes podían tomar prestadas para leer, en un recinto central; y los códices más antiguos, en una torre al norte del convento. “En 1734, un obispo con un gran interés por la biblioteca reservó una serie de salas en la parte central del monasterio y pidió que todos los manuscritos se recopilaran allí. Podemos situar el origen moderno de la biblioteca en aquel momento”, explica el padre Justin, que se da un aire a Albus Dumbledore, el anciano mago de Harry Potter.

El padre Justin es el único monje, de los 25 que viven en el convento, que se encarga de custodiar su biblioteca, hoy una de las más antiguas del mundo en servicio ininterrumpido. En su interior, descansan nada menos que 3.306 manuscritos en 11 idiomas, 12.000 libros antiguos — 8.000 en griego y 1.000 en latín—, y 10.000 volúmenes impresos.

“No creo que nunca haya vivido aquí una gran comunidad. ¿Cómo es que se ha reunido entonces una biblioteca con miles de manuscritos? Bien, en parte es porque [el monasterio] nunca ha sido destruido, así que se trata de una lenta acumulación a lo largo de los siglos. Pero también se debe a que el Sinaí ha sido el destino de peregrinos llegados de todo el mundo, que algunas veces se quedaban aquí y producían manuscritos”, explica el monje.

Manuscritos conservados en horizontal en la biblioteca del monasterio.
Cajas de acero inoxidable, cada una de las cuales vale cerca de 850 euros, protegen las obras más valiosas de la biblioteca.

En parte, este paulatino proceso de acumulación ha sido posible gracias al clima desértico de la zona, propicio para la conservación, pero sobre todo se debe al aislamiento del convento. “Incluso en 1890 se necesitaba una caravana desde Suez, la ciudad más cercana, con camellos, suministros, porteadores y guías, y diez días a través del desierto, para llegar al monasterio”, apunta el padre Justin. “Este aislamiento terminó en los años sesenta y setenta, cuando se construyó una carretera y mucha gente empezó a venir a diario, lo que plantea al monasterio retos que no existían antes”, añade el religioso. A pesar de la infraestructura que conecta hoy el lugar con el resto de Egipto, alcanzarlo aún requiere de un tortuoso viaje de al menos seis horas y algunos controles policialesdesde El Cairo. Solo un cansado autobús público diario lo conecta con un pueblo próximo.

Entre 2009 y 2017 se renovó la biblioteca, que hoy se encuentra en la planta superior del ala sur del convento. La obra introdujo dos cambios principales. En primer lugar los manuscritos se colocaron en el nivel inferior de la sala y los libros de imprenta en una galería elevada. En segundo lugar se ideó un plan para conservar en cajas protectoras especiales las obras más preciadas.

Las cajas metálicas contienen otra, de cartón, hecha a la medida del manuscrito.

“En aquel momento nos preguntamos qué valía la pena guardar en una caja y establecimos varias categorías: si el manuscrito tiene encuadernación bizantina, si supera una cierta edad, si tiene iluminaciones o si es significativo de cualquier otra forma lo guardaríamos en caja”, recuerda el padre Justin. “Para cuando aplicamos las categorías, de los 3.300 manuscritos decidimos guardar 2.000”, recuerda riendo. “Ninguna biblioteca tiene dos tercios de su colección en cajas. Pero esta se lo merece porque aquí son muy antiguos y relevantes”. EL PAÍS es el primer medio que informa sobre este proyecto de conservación.

Para seleccionar esas 2.000 obras, la biblioteca se basó en una exhaustiva documentación de sus manuscritos realizada entre 2001 y 2006 por un equipo liderado por un reputado experto en conservación de libros, Nicholas Pickwoad. Luego, se pensó qué tipo de cajas sería el más adecuado. Tras descartar el cartón de archivo y la tela que usan la mayoría de las bibliotecas, así como la madera, ya que no son materiales adecuados para el clima local, se optó por fabricarlas de acero inoxidable. Todas las cajas, de estética similar a las de seguridad de los bancos, están hechas a medida para cada manuscrito, que queda protegido en su interior por un segundo envoltorio de cartón, y cuestan de media 850 euros cada una. Por último, un experto en conservación de patrimonio, Thanasis Velios, desarrolló un programa informático para determinar la configuración más eficiente al colocar las cajas.

Galería superior, donde se conservan los libros impresos.

“La mayoría de las bibliotecas están muy llenas y no podrían poner 2.000 manuscritos en horizontal”, explica el padre Justin, que también destaca que en su caso la mayo amenaza para la conservación de los libros no es la humedad, a diferencia de lo que suele ocurrir en las bibliotecas de las grandes ciudades europeas. “Algunas condiciones de aquí no se pueden reproducir”, reconoce, “pero quizás podamos servir de precedente para que otras bibliotecas implementen algo similar”.

Las primeras 200 cajas llegaron al monasterio el pasado 25 de junio y otras 200 deberían hacerlo a finales de este mes de noviembre. De momento, el proyecto, que se desarrollará durante varios años, se ha asegurado fondos para “varios cientos” de cajas. Lo financia la Fundación Santa Catalina, con sede en Londres y organizaciones asociadas en Nueva York y Ginebra.

Hacia 1997 el Padre Justin ya comenzó a tomar imágenes digitales de los manuscritos por su cuenta a fin de documentarlos, pero fue entre 2012 y 2017 cuando gracias a otro proyecto de conservación fue posible fotografiar 78 en alta resolución. En 2018 el convento recibió nuevos fondos de la fundación estadounidense Ahmanson y del fondo británico Arcadia para hacer lo propio con los manuscritos en árabe y siríaco, trabajo que debería completarse en 2021. El monje avanza que unos mil manuscritos podrán ser así accesibles a través de internet y calcula que es “realista” pensar que serían necesarios tan solo otros siete años más para extender el proceso al resto de la biblioteca.

“Mucha gente dice que la del Sinaí es la segunda biblioteca [más importante del mundo] tras los archivos del Vaticano. Eso es verdad para los manuscritos griegos, ya que solo el Vaticano tiene más”, afirma el padre Justin. “Pero para encuadernaciones antiguas intactas y manuscritos antiguos siríacos y árabes cristianos, puede que el de Sinaí sea el más importante”.

Uno de los códices de la biblioteca.

Los palimpsestos, una joya oculta

Entre las reliquias que conserva la biblioteca hay libros para el culto, homilías y textos de medicina antigua. Pero una de las joyas de la colección –y una de las favoritas del padre Justin– es el Codex Sinaiticus Syriacus. Esta obra contiene el texto casi completo de los antiguos evangelios siríacos y data de finales del siglo IV o principios del V, aunque permaneció escondido durante siglos cubierto por el texto de otra obra llamada Vidas de mujeres santas, escrito posiblemente en el año 697. Según el monje, este texto es el mejor testigo, y uno de los únicos tres en el mundo, de cómo era el texto de los evangelios en el siglo II.

El primer intento de recuperar el texto, también conocido como Palimpsesto sinaítico por tratarse de un manuscrito cuyo texto original se borró para sobreescribirlo, lo llevaron a cabo dos reputadas académicas inglesas, las gemelas Agnes y Margaret Smith, en los años noventa del siglo XIX. Pero hasta el Proyecto de Palimpsestos que desarrolló la biblioteca entre 2012 y 2017 el anterior códice no se pudo recuperar completo usando una imagen multiespectral. El mismo proyecto reveló que otros 160 manuscritos de la biblioteca son en realidad palimpsestos y recuperó 300 textos aún más antiguos que los que se tenían.

“Tenemos palimpsestos de la zona del Cáucaso, de Etiopía y uno con una escritura que solo se utilizaba en Inglaterra entre los años 600 y 850. Estos eran los tres extremos de la cristiandad”, cuenta el monje. “Eso muestra no solo la importancia del texto sino también que el Sinaí era por aquel entonces el destino de gente de allí. Los peregrinos tenían que superar tremendas dificultades para viajar vastas distancias y llegar al monasterio, y los manuscritos que permanecen aquí son un testimonio de aquella peregrinación”, explica.

Para aumentar la librido: Twelve Centuries of Bookbindings: 400-1600

Camisa de Twelve Centuries of Bookbinding

Este libro que hoy les quiero reseñar había sido también uno de los mas deseados por mi desde que comencé mi labor como encuadernador y como apasionado de los modos de hacer libros su titulo habla mucho por si solo «Telve Centuries of Bookbindings» es un análisis de la historia de la encuadernación desde sus orígenes hasta finales del siglo XVI a través de cien de los mas importantes ejemplos que resguarda la Pierpont Morgan Library que, dicho sea de paso y a tavés de los años, se ha consolidado como «la mejor colección de encuadernaciones en el hemisferio» según su prologista Charles Ryskamp bien, los que me conocen ya saben que pienso de estos comentarios y como es que se forman estas colecciones, tan occidentales y por tanto tan controversiales siempre en sus adquisiciones.

Muy a pesar de lo anterior ésta obra, cuyo ejercicio curatorial corrió a cargo de Paul Needham, se constituyó en su momento como un pilar para la difusión y el conocimiento de muchos estilos de encuadernación hasta entonces solo conocidos por ojos profesionales como los de Berthe van Regemorter quién analizó y escribió sobre muchos de los ejemplos que resguarda la biblioteca.

En la primera página de este libro y con justicia se encuentra el MS. M. 569 una encuadernación copta tardía que es uno de los fragmentos de encuadernación mejor conservados, datado entre los siglos VII y XIX siguen a este magnifico trabajo una abrumadora colección de encuadernaciones que por su lujo se han convertido en parte del imaginario colectivo de la encuadernación suntuosa (quizás la que menos me llamado la atención por negarme al relumbrón del oro) remata esta pequeña sección impresa a color una hermosa encuadernación alla greca hecha por Claude de Piques.

El resto del libro es muy significativo si el lector desea conocer todos los detalles de un libro en particular pues a una bella imagen, todas ellas impresas en un magnifico duotono, le sigue una excelente ficha técnica. De esta sección es notable la página 7, 8 y 9 que pertenece al Códice Glazier y que incluye una de las escasas fotografías que conozco de una de las piezas fundamentales de la ligatoria copta.

No me excedo en mas descripciones y dejo a partir de este momento este libro para quién desee consultarlo, debido a un percance que tuve en el taller este y todos los ejemplares de la Biblioteca de Artes del Libro no se encuentran disponibles fisicamente pero si me avisan podemos concertar una cita para su consulta.

La encuadernación armenia del manuscrito al libro impreso. Siglo XVI al XIX

En ocasiones anteriores había citado este texto en este blog y un par de veces había recurrido a su contenido en los talleres de encuadernación greco-bizantina solo que no tenía el original en mis manos mas que una fotocopia que me envió mi amigo Giorgos Boudalis, ahora lo encontré completo en el sitio web de Persee de donde he recomenadado otros ensayos de sumo interés.

Los invito a consultarlo ya que Dickran Kouymjian es uno de los pocos investigadores que se ocupan, junto con Sylvie L. Merian, del tema de la materialidad del libro armenio.

Armenian bookbinding from manuscript to printed book (Sixteenth to nineteenth century)

Segunda Feria «Ars Ligatoria»

Esta semana arrancó la segunda emisión de la feria «Ars Ligatoria. El Arte de Encuadernar» y es para mi un gusto poder comentar en este espacio un evento de esta naturaleza.

Ya la primera edición de la feria, organizada por el Instituto de Investigaciones Bibliográficas de la UNAM, nos había dejado el 2019 con un muy prometedor futuro en torno a la participación para el siguiente año, en esta ocasión y aprovechando la dificil coyuntura que a todos se nos ha presentado por la pandemia de Coronavirus, la feria cambió de formato para poder presentarse en forma virtual, modalidad que como sabrá de sobra el lector, ha sido privilegiada por encima de los modos presenciales de hacer y disfrutar las cosas.

Es en este sentido que el martes 3 de noviembre y gracias a la amable invitación de Adriana Gómez Llorente tuve la oportunidad de conducir la entrevista con el maestro Raúl Díaz Heredia en el que conversamos sobre el estado general de la encuadernación artesanal en México, una charla por demás agradable en la que apenas si tuvimos tiempo de dar algunos atisbos en torno a los modos y las formas de la encuadernación en México.

Me parece que esta feria es una oportunidad increíble como un espacio en el que se expongan no solo los servicios y productos de cada uno de los participantes antes bien, este espacio le deseo que se perfile como la oportunidad que se perdió en años pasados con la Feria de Artes y Oficios del Libro y en el que la reflexión y el análisis en torno a la historia, la enseñanza y la producción de la encuadernación artesanal en México puedan encontrar ahora si, y del modo mas ecuménico posbile en la UNAM y en el IIB un canal inmejorable.

Pueden seguir las actividades de la Segunda Feria Ars Ligatoria. El Arte de Encuadernar» en el siguiente link.

Si desean ver la retransmisión del conversatorio entre el maestro Raúl Díaz Heredia y un servidor pueden verlo en el siguiente link.

Impulsan en la UNAM el arte de la encuadernación para preservar el libro

• El IIB reúne a especialistas de diversas latitudes; analizarán su importancia y gran riqueza artística, social, histórica y cultural
• Se efectúa de manera virtual hasta el 23 de noviembre; se puede seguir a través de las redes sociales del Instituto

Con el objetivo de fomentar el diálogo, la cooperación y difusión del oficio de la encuadernación, se lleva a cabo la 2ª Feria “Ars Ligatoria. El arte de encuadernar”, la cual incluye conversatorios con especialistas en la materia y la exposición de la trayectoria de profesionales en el ramo, cuya experiencia enriquecerá el conocimiento en esta actividad.

Pablo Mora Pérez-Tejada, director del Instituto de Investigaciones Bibliográficas (IIB), explicó que esta actividad es punto de encuentro de quienes ejercen el oficio de la encuadernación para fortalecer su vinculación con la Biblioteca Nacional de México (BNM).

“Esta edición aprovecha el formato virtual para desdibujar las fronteras, lo que permitirá propiciar el diálogo con especialistas de diversos países; además, duplicó las participaciones respecto al año pasado puesto que el formato en línea potencia las posibilidades de mayor participación”, indicó.

En tanto, Felipe Martínez, coordinador de la BNM, destacó que la encuadernación es un antiguo oficio inherente al libro y a la materialidad de este objeto cultural histórico en el que trabajan las bibliotecas. A lo largo del tiempo el estudio de esas obras ha sido enfocado desde diversos aspectos y facetas, tales como el análisis del contenido, la tipografía y la impresión hasta llegar al formato digital.

“Este oficio es objeto de una gran riqueza artística, social, histórica y cultural. Por ello, es que aún con la contingencia sanitaria continuamos realizando esfuerzos para no perder este gran foro y es así como el comité organizador se dio a la gran tarea de planear la feria en una nueva modalidad, ya que ahora participarán cerca de 50 expositores de gran renombre”, señaló.

Es importante destacar, dijo, que la BNM continúa con el impulso a actividades en favor de la difusión del libro, particularmente de aquellas dedicadas a su estudio e investigación.

El arte de la encuadernación

De acuerdo con Mora Pérez-Tejada, la 2ª Feria “Ars Ligatoria. El arte de encuadernar” estará dividida en tres secciones: los conversatorios previstos para el 10, 17 y 23 de noviembre. Serán transmitidos en vivo a través de las redes sociales del IIB de la UNAM y participarán reconocidos encuadernadores, como Raúl Díaz Heredia de “Pliegos y Pliegues” (México), quien abordará el tema de la encuadernación en el país.

De igual manera, se contará con las argentinas Flor Goldztein, de “Taller Adoré”, quien se referirá a los criterios de conservación en la encuadernación, y Sol Rébora, de “Estudio Rébora”, con el tópico la visión de la encuadernación de América Latina, algunos retos y desafíos; y Susana Domínguez de “Codex: Estudio de Encuadernación de Arte” (España), quien reflexionará sobre el papel de la mujer en esta actividad.

Otro rubro estará dedicado a la difusión del oficio del libro, actividad en la que intervendrán aproximadamente 500 expositores invitados mediante videos, en los que darán a conocer su trabajo con el objeto de coadyuvar con el gremio en la reactivación de la comercialización de sus productos y servicios.

En la última sección, “Cuéntanos tu historia”, se destacará la trayectoria de profesionales de la encuadernación, a través de una semblanza de su trabajo en formato de video, que se trasmitirán antes y después de los conversatorios. Para ello, se extendió una invitación a 15 encuadernadores de naciones como Argentina, Brasil, Chile, Costa Rica, China, España y México.

Para mayor información sobre el evento, ingresar a: 2ª Feria Ars Ligatoria. El arte de encuadernar

Una curiosa imprenta

Me encontré esta antigua, pequeña y práctica imprenta a la venta en Ebay, utiliza un estereotipo montado sobre un rodillo de madera y cuenta con una batería de entintado de dos rodillos auxiliares de madera y tela; supongo que en su momento era una forma de imprimir volantes rápidos para un negocio, de modo que se pudiera prescindir de mandar a la imprenta. Les dejo todas las imagenes de esta imprenta.